Cultura

Renata Schussheim presentó un libro de figurines y expone sus dibujos en Italia

La artista visual de 76 años reunió una selección de sus figurines para teatro y muestra sus obras en una galería italiana.

Redacción2 min de lectura
Renata Schussheim: “Yo estoy por lo analógico, a todo nivel”

La artista visual Renata Schussheim, de 76 años, presentó un libro con una selección de sus figurines para teatro y inauguró una muestra de sus dibujos en Italia. La doble presentación reúne décadas de trabajo en el diseño de vestuario y la ilustración, dos disciplinas que la consagraron como una de las figuras más influyentes de la escena cultural argentina.

El volumen recorre una parte central de su producción: los figurines creados para montajes teatrales, ópera y danza. En paralelo, la exposición en el país europeo pone el foco en su obra sobre papel, con dibujos que confirman su dominio del trazo y su universo visual.

Consultada sobre el presente de su disciplina, Schussheim fue directa: “Yo estoy por lo analógico, a todo nivel”, afirmó. La frase resume una postura estética y vital que atraviesa toda su carrera, construida al margen de las tendencias y de los formatos digitales.

Nacida en Buenos Aires, Schussheim desarrolló una trayectoria que combina el vestuario, la escenografía, la pintura y el dibujo. Su nombre está asociado a algunos de los espectáculos más recordados del teatro argentino, con colaboraciones junto a directores y artistas de distintas generaciones.

El libro con sus figurines funciona como un archivo personal: reúne bocetos, croquis y piezas que documentan el proceso creativo previo a cada puesta en escena. Se trata de material que rara vez llega al público y que ahora queda disponible en formato de edición.

La muestra en Italia, por su parte, amplía la circulación internacional de su obra y la conecta con un circuito que valora especialmente el dibujo y el diseño de autor. La artista ya había expuesto en el exterior en otras oportunidades, pero esta presentación simultánea con el libro refuerza un momento de visibilidad para su producción.

Con más de cinco décadas de actividad, Schussheim mantiene una rutina de trabajo ligada al papel, los lápices y las telas. Su defensa de lo analógico no es una nostalgia, sino una elección: la materialidad como parte constitutiva de la obra.

El libro y la exposición se presentan como dos caras de un mismo gesto: ordenar y mostrar un recorrido que atravesó el teatro, la moda y las artes visuales. Para el público argentino, representan una ocasión concreta de volver sobre una obra extensa y todavía en movimiento.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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