Deportes

Roberto "Mano de Piedra" Durán cumple 75 años: la vida de película del boxeador panameño

Cuádruple campeón mundial, cantante de salsa, dueño de un león y protagonista del "No más" ante Sugar Ray Leonard.

Redacción••3 min de lectura
Compartí esta nota:
“Mano de Piedra” Durán, una vida de película: cantaba salsa, tenía un león en la casa y casi se mata en Argentina

Roberto Durán, conocido en todo el mundo como "Mano de Piedra", cumple 75 años y su vida sigue siendo un compendio de gloria, anécdotas y contrastes. Nacido el 16 de junio de 1951 en el barrio de El Chorrillo, en Panamá, se convirtió en uno de los mejores boxeadores de la historia: fue campeón mundial en cuatro categorías y terminó su carrera con un récord de 103 victorias (70 por nocaut) y 16 derrotas.

Hijo de Clara Samaniego y de Margarito Durán, un cocinero estadounidense de ascendencia mexicana que trabajaba para el ejército en la zona del Canal, fue el mayor de nueve hermanos. La pobreza marcó su infancia: fue lustrabotas y canillita, y abandonó la escuela siendo muy chico. "Tuve hambre toda mi infancia. A veces comíamos y a veces no", confesó años después.

Su ingreso al boxeo tuvo un motivo claro: "Yo me metí al boxeo solamente porque quería hacerle una casa a mi mamá". A los 8 años empezó a frecuentar un gimnasio y se probó con aspirantes mayores. Conoció al instructor Néstor "Plomo" Espinosa y después apareció Ray Arcel, uno de los grandes entrenadores de la historia. Debutó como profesional el 23 de febrero de 1968 contra Carlos Mendoza, en Colón, con apenas 16 años. Ganó y cobró 25 dólares. "Ahí me di cuenta de que sería millonario", dijo.

Su estilo agresivo, físico, de corta distancia y golpes al cuerpo le valió el apodo de "Manos de Piedra". Sin embargo, odiaba que lo encasillaran como un simple pegador. "Soy inteligente y enseguida aprendo a evitar los golpes del rival", se describía. En junio de 1972, con un récord de 28-0, se coronó campeón mundial de los livianos en el Madison Square Garden al vencer al escocés Ken Buchanan. Había nacido una estrella.

Cinco meses después llegó su primera derrota, ante el puertorriqueño Esteban De Jesús, en una pelea sin título en juego. La rivalidad se convirtió en una de las más intensas del boxeo. Durán se tomó revancha en 1974 con un nocaut en el undécimo asalto y volvió a ganarle en 1978 por la unificación de los livianos. De Jesús terminó preso, con graves problemas de adicciones y HIV. En 1989, ya gravemente enfermo, Durán viajó a Puerto Rico para verlo. "Cuando lo vi allí, tan delgado, me salieron las lágrimas", recordó. La foto del abrazo quedó como una de las imágenes más conmovedoras del deporte.

El 20 de junio de 1980, en Montreal, Durán enfrentó al invicto Sugar Ray Leonard (27-0) y le ganó por decisión unánime. Fue campeón mundial welter y cobró 1,5 millones de dólares. La revancha llegó en noviembre de ese año en Nueva Orleans. Leonard cambió de estrategia, se movió, lo ridiculizó con gestos de bailarín y un bolo-punch que hizo furor. En el octavo asalto, Durán dejó de pelear con un ademán de la mano derecha. El "No más" quedó en la historia. Durán siempre negó haber pronunciado esas palabras y atribuyó el abandono a problemas físicos y personales.

Integrante del histórico "Four Kings" de los años 80 junto a Leonard, Tommy Hearns y Marvin Hagler, Durán también fue cantante de salsa y amaba tocar los bongó. En 1980, cuando le ganó a Leonard, el general Omar Torrijos le envió su avión particular para volver a Panamá, pero el viaje duró tres días: paró en Nueva York para celebrar en el restorán cubano Víctor's Café y ver a su compatriota Rubén Blades en el Madison Square Garden. Terminó cantando en el escenario.

El extravagante que eligió un león como mascota para jugar en el jardín de su casa. El boxeador que casi se mata en un accidente automovilístico en la avenida 9 de Julio, en Buenos Aires, en 2001. El personaje que inspiró la película "Hands of Stone". A los 75 años, Durán sigue siendo una leyenda que resume una época dorada del boxeo.

Por qué importa

Durán es una de las últimas grandes figuras vivas de la era dorada del boxeo de los años 80. Su historia de pobreza, gloria y excesos resume el ascenso y la caída de un deporte que ya no produce personajes así.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Deportes