Religión

Señor de los Milagros: la historia del Cristo que sobrevivió a un terremoto en Perú y su oración

Cada 28 de octubre la Iglesia Católica conmemora la imagen pintada en 1651 en Lima, hoy uno de los cultos más multitudinarios de Latinoamérica.

Redacción••3 min de lectura
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Señor de los Milagros: la historia del Cristo que sobrevivió a un terremoto en Perú y su oración

El Señor de los Milagros se conmemora cada 28 de octubre y es una de las devociones católicas más multitudinarias de Latinoamérica. La fecha recuerda una imagen de Cristo crucificado pintada en 1651 en el barrio de Pachacamilla, en Lima, Perú, que quedó intacta tras un terremoto devastador. La Iglesia Católica la honra con distintos nombres: Cristo de Pachacamilla, Cristo Morado, Cristo de las Maravillas, Cristo Moreno o Señor de los Temblores.

El origen del culto se remonta a la época del Virreinato del Perú. Pedro Dalcón, un esclavo de origen angoleño que vivía en la zona, plasmó sobre una pared de adobe la figura de un Cristo crucificado. La región tenía una importante comunidad afrodescendiente que adoptó la imagen con interés inmediato.

El 13 de noviembre de 1655 un terremoto de magnitudes catastróficas sacudió Lima y el Callao y provocó graves daños en la ciudad y sus alrededores. El barrio de Pachacamilla quedó severamente afectado, pero el muro con la pintura se mantuvo en pie. Los vecinos interpretaron esa integridad como un milagro y el sitio se transformó en un punto central de la fe.

Con los años se formó el culto al Señor de los Milagros. Los fieles empezaron a venerar la imagen en las calles y con el tiempo fue declarada Patrón de Lima. En 1720, el rey de España Felipe V aprobó la creación del Monasterio de las Nazarenas, una iniciativa que años más tarde recibió el respaldo del Papa Benedicto XIII, que reivindicó la denominación de Señor de los Milagros o casa de la Santa Cruz.

El color morado, que hoy identifica la festividad, está ligado a Antonia Maldonado, una mujer limeña obligada a los 20 años a casarse con Alonso Quintanilla, que murió joven. Tras esa pérdida se dedicó a la fe y fundó un beaterio de nazarenas con hábito morado. Una serie de conflictos la obligó a cerrar el instituto y a trasladarse a la Capilla del Cristo de Pachacamilla, donde junto a sus hermanas dedicó su devoción y su trabajo al cuidado de la imagen.

La tradición religiosa argentina también tiene sus propias fechas de peregrinación y encuentro. En ese calendario, la caminata a Luján de octubre reúne cada año a miles de fieles, y la figura de San Francisco de Asís conserva un lugar central entre los santos más invocados.

Quienes buscan la intercesión del Cristo de Pachacamilla rezan una oración de consagración que combina el pedido de perdón, la súplica por la salud y la entrega de la vida cotidiana. El texto, transmitido de generación en generación, se reza en las procesiones de octubre y en los altares domésticos.

Señor de los Milagros, porque te amo, he venido a visitarte para alabarte, bendecirte, y darte gracias por tantos favores que me has concedido.

Señor de los Milagros, porque te amo, me arrepiento de los pecados que he cometido. Te prometo comenzar desde hoy una vida nueva.

Señor de los Milagros, porque te amo, quiero verte presente en mis hermanos.

Señor de los Milagros, porque te amo, he venido a suplicarte como el leproso del evangelio: Señor, si quieres, puedes curarme. Perdona mis pecados y cura las enfermedades que me hacen sufrir.

Señor de los Milagros, porque te amo, me consagro a tu servicio con mi familia, mis seres queridos, mis trabajos, estudios, problemas y alegrías.

Señor de los Milagros, porque te amo, quiero vivir contigo durante la vida para vivir contigo en el cielo.

Oh María, Madre del Perpetuo Socorro, presenta esta consagración a tu divino Hijo. Amén.

La festividad del 28 de octubre se celebra principalmente en Perú, donde la procesión del Cristo Morado convoca a multitudes en Lima. La devoción se extendió a otros países de la región, entre ellos la Argentina, donde comunidades peruanas y fieles católicos se suman a la conmemoración.

Por qué importa

La devoción al Señor de los Milagros es uno de los cultos católicos más convocantes de Latinoamérica y tiene presencia en la Argentina a través de las comunidades peruanas y de los fieles que se suman cada 28 de octubre.

Qué sigue

La próxima cita central es la procesión del 28 de octubre en Lima, con réplicas y celebraciones en parroquias de distintos países, incluida la Argentina.

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