Entretenimiento

Spielberg y su método para dirigir niños: amistad, juego y naturalidad

El cineasta adapta su estilo con actores jóvenes para lograr actuaciones memorables y auténticas.

Redacción2 min de lectura
Así cambia Steven Spielberg su forma de dirigir cuando trabaja con niños: "Tienes que elegir entre la mano de tu madre o tu avión"

Steven Spielberg construyó una reputación como creador de clásicos infantiles, películas para todos los públicos que hablan a los niños o les dan protagonismo. Quienes trabajaron con él describen su entusiasmo al dirigir como el de alguien que aún lleva un niño dentro. Pero, sobre todo, sabe comunicarse con ellos.

Su biografía menciona con frecuencia cómo cambia su manera de dirigir cuando está cerca de actores jóvenes. Un ejemplo claro es E.T. El extraterrestre, donde dirigió a Henry Thomas y Drew Barrymore cuando eran niños. En lugar de imponer una autoridad rígida, Spielberg los guiaba con ánimo e inspiración, buscando que la experiencia fuera divertida y estimulante, no estresante como suele ocurrir en un set.

El director adoptó un enfoque amistoso y enriquecedor. Más que un director al uso, se comportaba como un amigo o un hermano mayor para que los niños se sintieran cómodos. Buscaba intereses comunes, como jugar a videojuegos con Barrymore en los descansos para comer, o usaba conversaciones casuales para transmitirles sentimientos o la esencia emocional de una escena, en lugar de detalles técnicos. También les hacía hablar con el animatrónico de E.T. como si fuera real, no un simple accesorio.

En el set, Spielberg suele ser muy didáctico con actores sin experiencia o niños. Con Whoopi Goldberg en El color púrpura, le enseñaba a trabajar desde adentro, dejando que la cámara observara los procesos de pensamiento del personaje en lugar de proyectarlos. Al rodar con Barrymore, enfatizaba capturar reacciones naturales e improvisadas, sin repetir tomas innecesariamente.

También dedica tiempo a preparar psicológicamente a los jóvenes para escenas de emociones intensas. Cuando trabajó con Christian Bale en El imperio del sol, una película con inquietudes adultas contada desde la perspectiva de un niño, se comunicaba con él de manera intuitiva. En una escena clave donde el personaje se separa de su madre, le explicó: "Creo que la razón por la que quiero que tengas un avión en la mano es porque tienes que elegir entre la mano de tu madre o tu avión, que cae, y eliges tu avión".

Esa comprensión natural del desarrollo mental de un niño o un joven le permite obtener interpretaciones memorables y experiencias emocionales plenas. Es una de las claves que lo convierten en un director exitoso.

Fuente: SensaCine.com

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

Seguí leyendo sobre #steven spielberg

Ver todas →

Más en Entretenimiento