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Trump abraza a Corea del Norte mientras la guerra con Irán se estanca

El presidente de EE.UU. renovó su vínculo con Kim Jong-un y amenazó a Omán, en medio del fracaso del acuerdo con Teherán por el estrecho de Ormuz.

Redacción4 min de lectura
Panorama Internacional: Los otros disparos de la guerra contra Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar conmoción entre los analistas internacionales al mostrar un cálido acercamiento con Corea del Norte, un país con capacidad nuclear y enemigo histórico de Washington. En paralelo, repudió a Corea del Sur, aliado clave en la estrategia para contener a China en el Indo-Pacífico. En las mismas horas, el mandatario republicano publicó un mapa en el que incluyó al estrecho de Ormuz como parte del territorio estadounidense, cuando en realidad está bajo control total de Irán.

Ese gesto se dio en el marco del vencimiento, esta semana, del memorándum de entendimiento que Estados Unidos e Irán habían firmado en junio como un intento para resolver el conflicto. El acuerdo fracasó y dejó al descubierto la incapacidad de la potencia para avanzar o retroceder. Además, Trump amenazó con bombardear a Omán si ese país negociaba con Teherán, pese a que Omán es considerado un aliado de Washington en la región.

El episodio coincide con la crisis económica que atraviesa Irán, con una inflación anual del 90% y una devaluación del rial superior al 96%. Esas condiciones amplifican la dependencia iraní de China y Rusia, y explican, en parte, las imágenes que circulan de un país con menos restricciones religiosas, incluido el uso del velo, como una forma de aliviar la presión sobre una población empobrecida.

Sin embargo, el régimen iraní interpretó el memorándum como una aceptación de su potestad sobre el estrecho de Ormuz, algo que Washington negó. La redacción confusa del texto fue consecuencia de la urgencia de Trump por desembarazarse de un conflicto que se convirtió en un callejón sin salida. El acuerdo incluía concesiones como la devolución de miles de millones de dólares congelados y un plan de reconstrucción millonario para Irán.

El fracaso de la iniciativa también se debió al costo político que implicaba para Estados Unidos reclamar una victoria. Pero el problema principal fue la mutación que la guerra generó en una región de enorme valor estratégico. Irán se afirmó en una posición de fuerza, tutelando el paso naval de Ormuz y, con su milicia hutí, el de Bab el-Mandeb sobre el mar Rojo, claves para el tránsito de combustibles y mercaderías.

El descalabro provocó el distanciamiento de aliados centrales del mundo árabe, como Arabia Saudita, que bloqueó el uso de la Base Aérea Príncipe Sultán y su espacio aéreo a Washington, y se unió en un acuerdo de mutua defensa con Turquía y Pakistán. Riad había sido el principal socio de Trump, junto con Qatar y Emiratos Árabes Unidos, para el plan de paz en Gaza, cuyas claves eran el desarme de Hamas y la salida del ejército israelí de la Franja.

Ese plan incluía una estructura administrativa palestina para el enclave, como paso previo a una solución estatal. El cemento que unió a esas piezas fue el corredor India-Europa (IMEC), un proyecto que competirá con la ruta de la seda china y cuyo recorrido ferroviario debería cruzar por Cisjordania. La corporación Trump está íntimamente involucrada en esa iniciativa, lo que refleja que el presidente no diferencia gobierno de intereses personales.

Pero Israel dio un nuevo portazo al acuerdo sobre Gaza, luego de que Trump lo revalidara en medio de sus diferencias con el primer ministro Benjamín Netanyahu, a quien culpa del desastre de la ofensiva contra Irán. En ese contexto, el yerno del presidente, Jared Kushner, realizó una excursión por la región negociando con Hamas e Israel para intentar salvar la propuesta. Kushner, que no es funcionario ni diplomático, sino un pariente millonario del mandatario que dirige una firma de inversiones, negocia en nombre de Estados Unidos una de las mayores crisis globales.

La estrategia iraní, por su parte, se apoya en la comparación con la debilidad inicial que mostró Rusia frente a Ucrania. El general de brigada Mohammad Reza Naqdi, asesor principal del líder del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, declaró a PBS NewsHour que “el ejército estadounidense es más débil de lo que creíamos”. Esa afirmación, aunque no se corresponde con la realidad, refleja la percepción que busca instalar Teherán en un conflicto asimétrico.

Dennis Citrinowicz, del programa Oriente Medio del Atlantic Council, lamentó que “la determinación de demostrar a toda costa que EE.UU. está ganando crea una realidad virtual que impide al gobierno y al presidente decidir en base a la situación real sobre el terreno”. En ese marco, Trump envió a su ministro de Energía, Chris Wright, a comunicar que “el promedio de petróleo que sale del estrecho de Ormuz asciende actualmente a casi 9 millones de barriles por día”, una cifra que sorprendió a los mercados.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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