Política

Trump rompe con Meloni: el beso de la muerte en la política internacional

El presidente de EE.UU. vuelve a generar controversia al insultar a su aliada ideológica, mientras su comportamiento errático lo deja cada vez más aislado.

Redacción2 min de lectura
Trump rompe con Meloni: el beso de la muerte en la política internacional
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Donald Trump, de 80 años, sigue sin aprender los filtros sociales que los niños adquieren con la edad. Su comportamiento impulsivo y sus constantes insultos en Truth Social le han costado la amistad de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien hasta ahora era considerada su aliada ideológica más cercana en Europa Occidental. La ruptura se produjo después de que Trump afirmara que Meloni le había "rogado" para tomarse una foto juntos durante una cumbre del G7.

Meloni respondió con furia en Instagram, calificando la afirmación de "completamente inventada" y expresando su asombro ante un ataque tan gratuito. Trump contraatacó insistiendo en su versión, pero la italiana no se calló: "Estos constantes ataques no provocados carecen de sentido. En cuanto a mi popularidad, ser su amigo decididamente no me ha ayudado", afirmó.

No es la primera vez que Trump se enemista con un líder extranjero. Ha llamado "dictador" al presidente ucraniano Volodímir Zelenski, se ha mofado del presidente francés Emmanuel Macron y ha calificado de "cobardes" a los gobiernos británico, alemán y español. Incluso su relación con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, antes su mejor amigo extranjero, se ha enfriado. Trump también ha amenazado a Irán con el exterminio, para luego llamar "muy simpáticos" a los ayatolás.

El comportamiento errático de Trump, que incluye haberse disfrazado de Jesucristo y llamar "chanchita" a una periodista, ha provocado que incluso sus aliados más leales comiencen a distanciarse. Santiago Abascal, líder del partido español Vox, se puso del lado de Meloni en la disputa, calificándola de "mujer valiente" y señalando que "a los aliados no hay que atacarlos".

Trump se está quedando solo también dentro de su propio país. Los podcasters más influyentes de derecha lo abandonan, los congresistas republicanos ya no le otorgan su lealtad incondicional y un senador de su partido le gritó durante una comida, a lo que Trump respondió llamándolo "lunático".

El fiasco de la guerra en Irán y la creciente percepción de que está fuera de la realidad lo han convertido en "veneno electoral". Javier Milei, presidente de Argentina, podría ser la excepción, pero pronto entenderá que hay algo peor que ser enemigo de Trump: ser su amigo.

Fuente: Clarín.

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