Vivienda

A los 16 años empezó a ahorrar y a los 19 ya construyó su casa: la historia de Olivia Shone

La joven australiana recortó gastos, trabajó en varios empleos y hasta vendió ganado para cumplir su sueño de tener una vivienda propia.

Redacción2 min de lectura
El sueño de la casa propia es posible: a los 16 años recortó salidas, compras y viajes para ahorrar dinero para construir  su hogar en tiempo récord

Olivia Shone tenía 16 años cuando decidió que quería tener su casa propia. Para lograrlo, recortó salidas, compras y viajes, y destinó cada ahorro a su proyecto. Tres años después, a los 19, se convirtió en propietaria de una vivienda de cuatro habitaciones en Warragul, Australia.

La joven adquirió un terreno en su ciudad natal y supervisó la construcción a 3.000 kilómetros de distancia, mientras combinaba su trabajo en las Fuerzas Armadas con los estudios de Derecho. El sacrificio valió la pena: hace pocos días retiró las llaves de su casa terminada.

La historia de Shone comenzó mucho antes, cuando a los 11 años perdió a su madre. Esa situación la obligó a madurar rápido y a forjar su carácter. Durante su adolescencia ayudó a su padre en la granja y a los 14 años consiguió un empleo limpiando establos en Drouin West.

Más tarde trabajó en un comercio minorista y encontró otras formas de aumentar sus ingresos. Una de sus inversiones más llamativas fue en ganado: compró una vaca y dos terneros por 1.200 dólares y luego los vendió por más de 2.500 dólares.

Para muchos adolescentes, ahorrar implica sacrificios difíciles de sostener, pero no para Olivia. Con sus metas claras, redujo las salidas sociales, evitó grandes compras y no viajó al exterior. Prefirió trabajar o buscar más horas para acercarse a su objetivo.

A los 18 años ya había juntado lo suficiente para comprar un terreno. Investigó el mercado y decidió que era mejor construir que comprar una casa ya hecha. Sin embargo, no fue sencillo: nadie confiaba en una joven de 18 para encarar una obra. Muchos agentes inmobiliarios la descartaron sin escucharla.

Finalmente, la constructora Metricon y el equipo de la urbanización Crownlee en Warragul la apoyaron en su plan. Mientras tanto, Olivia terminó el secundario y se unió a las Fuerzas Armadas Australianas. Hoy trabaja como cocinera y estudia Derecho a tiempo parcial en la Base aérea en el Territorio del Norte.

La distancia no fue un obstáculo: siguió la construcción por teléfono y tomó decisiones de diseño por correo electrónico, como el color de los azulejos del baño. Su padre se convirtió en un gran apoyo y visitaba la propiedad con frecuencia.

El equipo de Metricon destacó que la preparación, el compromiso y la madurez de Shone fueron claves para el éxito de la obra. Pero lo que sorprendió a todos fue su decisión final: no vivirá en esa casa. La alquilará y la convertirá en el primer paso de lo que planea como un portafolio inmobiliario.

Con solo 19 años, Olivia ya es propietaria de una vivienda y ahora apunta a comprar otra propiedad de inversión. Su historia demuestra que, con esfuerzo y constancia, el sueño de la casa propia puede cumplirse antes de lo esperado.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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