Adoctrinamiento escolar: un problema histórico que persiste en Argentina
Distintos gobiernos utilizaron las aulas para imponer un discurso único, desde Perón hasta Milei.

El adoctrinamiento escolar no es un fenómeno nuevo en Argentina. Desde 1949, La razón de mi vida, la autobiografía de Eva Perón, fue lectura obligada en las escuelas primarias durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón. El entonces mandatario, admirador de Benito Mussolini, promovió una intensa propaganda para asegurar la lealtad de las futuras generaciones.
En 2015, el Ministerio de Desarrollo Social repartía en plazas cuadernos con la imagen de Cristina Kirchner "para aprender sus derechos jugando". También se utilizaron canales como Paka Paka y Encuentro con el mismo fin, y se recortaron tramos de la historia con una mirada unilateral.
Durante el kirchnerismo, los ejemplos abundaron. Intendentes como Jorge Ferraresi, en Avellaneda, hacían jurar la bandera "por Perón, Evita, Néstor y Cristina" en escuelas municipales. Gobernadores como Gildo Insfrán, de Formosa, dieron muestras de adoctrinamiento político y usaron a los niños como herramienta de propaganda partidaria.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, también recibió cuestionamientos por el programa Jóvenes y Memoria, al que se acusó de emplear información incompleta o sesgada en escuelas secundarias. Incluso se denunciaron "bajadas de línea" en jardines de infantes. El expresidente Alberto Fernández tampoco quedó exento: convocaba a los jóvenes a no creer "en ese cuento del mérito".
La educación, en cualquier nivel, debería respetar la libertad de conciencia de alumnos y docentes, fomentando el pensamiento crítico. Sin embargo, la sucesión de gobiernos con miradas únicas ha dejado capas de adoctrinamiento en el sistema educativo. Detrás de banderas como la igualdad y la inclusión, se montó una radicalización combativa que postula un enfrentamiento entre oprimidos y opresores, con una costosa maquinaria que por años se financió con recursos del Estado.
El Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, cerrado en 2024, fue un claro ejemplo del uso ideológico de las estructuras estatales. En ese ámbito, el adoctrinamiento ocupó un lugar relevante.
Hoy, el presidente Javier Milei protagonizó una intervención criticada en un espacio educativo plural. Invitado a hablar sobre ética e inteligencia artificial en la Escuela Argentina ORT, en el marco de su 90° aniversario, el mandatario no se ciñó a los límites de una disertación académica. En cambio, instigó explícitamente a los estudiantes a abuchear al periodismo.
Forzar la mutación de las escuelas, templos del saber y la tolerancia, en atriles para la confrontación facciosa constituye un peligroso retroceso institucional. El respeto por las ideas de todos por igual se contrapone con las prácticas autoritarias que buscan bajar línea a los jóvenes.
Fuente: LA NACION
Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.
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