Salud Mental

Alerta en América: el suicidio entre adolescentes creció 38% en dos décadas

Un estudio de la OMS revela que en Argentina es la segunda causa de muerte en menores de 24 años, con cifras que superan el promedio regional.

Redacción3 min de lectura
Alerta en América: el suicidio entre adolescentes creció 38% en dos décadas
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Un nuevo análisis publicado en The Lancet Regional Health-Americas confirma una tendencia preocupante: mientras que las tasas de suicidio disminuyen en otras regiones del mundo, en América Latina y el Caribe aumentaron significativamente en las últimas dos décadas y representan la tercera causa de muerte entre adolescentes y jóvenes de 10 a 24 años. Los datos provienen de estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y abarcan el período entre 2000 y 2021.

En la Argentina, el panorama es aún más grave: el suicidio fue la segunda causa de muerte en menores de 24 años, superado solo por accidentes de tránsito. La violencia interpersonal ocupó el tercer lugar y el Covid el cuarto. En 2021, más de 18.000 adolescentes y adultos jóvenes murieron por suicidio en toda la región, con una proporción de tres de cada cuatro casos entre varones, aunque el incremento fue más rápido entre las mujeres.

El aumento fue particularmente preocupante en el grupo más joven. Los menores de 10 a 14 años mostraron el incremento más pronunciado, lo que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) calificó como "una preocupación urgente para la salud pública". Según cifras del análisis, la tasa de suicidio en jóvenes aumentó 38% en poco más de dos décadas, comparado con un incremento de 17% en la población general.

"Debemos fortalecer las acciones de prevención, especialmente en niños, adolescentes y adultos jóvenes, y garantizar que reciban apoyo a tiempo", señaló Jarbas Barbosa, director de la OPS. El funcionario resaltó que la mayoría de los factores asociados con estos aumentos son prevenibles o tratables si se identifican a tiempo.

El informe identificó múltiples factores vinculados al aumento: problemas de salud mental como depresión y ansiedad que aparecen cada vez más temprano, consumo de sustancias, exposición excesiva a entornos digitales y ciberacoso, presión social, y acceso fácil a medios letales como armas, medicamentos y venenos. El estudio también evidenció que en países donde los jóvenes tienen mayor acceso a armas o a medicamentos y venenos, las cifras de suicidio juvenil son más altas.

Basado en datos de 35 países, el análisis encontró que la tasa de mortalidad por suicidio en el grupo de 10 a 24 años aumentó de 5,7 a 7,84 muertes por cada 100.000 habitantes entre 2000 y 2021, lo que representa un aumento anual promedio de 1,48%. Esta tendencia contrasta con los números globales: a nivel mundial, el suicidio en este grupo de edad disminuyó 1,6% entre 1990 y 2021.

La Argentina registró una tasa de 8,63 muertes por suicidio por cada 100.000 habitantes en 2021, levemente por encima del promedio regional. Estados Unidos alcanzó 12 por 100.000 y Uruguay 16. Sin embargo, la variación porcentual anual en Argentina entre 2000 y 2021 fue de apenas 0,4%, menor a la variación regional de 1,5%, ubicando al país entre las naciones con cambios menos significativos.

Los datos estatales nacionales muestran un escenario diferente al del período 2000-2021 analizado por el estudio. En 2024, unas 4.249 personas se quitaron la vida según el Ministerio de Seguridad de la Nación, cifra que viene en aumento constante desde 2020. Un hito significativo: en 2023 los suicidios superaron por primera vez a las muertes por siniestros viales como principal causa de muerte violenta del país, tendencia que se repitió en 2024. En 2023 hubo 4.197 suicidios contra 3.955 muertes viales; en 2024, 4.249 suicidios contra 3.539 muertes viales.

A nivel mundial, la tasa de mortalidad por suicidio entre varones adolescentes fue de 12,1 por 100.000 habitantes en Argentina, superior al promedio regional de 11,5, mientras que entre las mujeres fue de 4,9 comparado con 4,1 a nivel regional. El estudio también reveló que en países con ingresos per cápita altos el índice de mortalidad por suicidio adolescente fue mayor: 11 por cada 100.000 habitantes, frente a 6 en países de ingresos medios-altos y 3 en ingresos medios-bajos.

Aunque el estudio no analiza datos posteriores a 2021, especialistas en salud mental advierten que la crisis de bienestar psicológico entre adolescentes ha continuado agravándose. Los registros posteriores a la pandemia muestran que el incremento de suicidios se mantiene constante, confirmando la necesidad de políticas públicas integrales de prevención e intervención temprana en poblaciones vulnerables.

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