Salud Mental

Anthony Feinstein: la salud mental de los periodistas y la herida moral que deja cubrir guerras

El psiquiatra de la Universidad de Toronto llegó a Buenos Aires para impulsar un programa de apoyo entre colegas en las redacciones.

Redacción3 min de lectura
Anthony Feinstein, psiquiatra: “La herida moral es hoy el problema más grande para los periodistas”

El psiquiatra Anthony Feinstein, profesor de la Universidad de Toronto, estudia desde hace 26 años la salud mental de los periodistas. Llegó a Buenos Aires para colaborar en el desarrollo de un programa de apoyo entre colegas en las redacciones, un esquema en el que periodistas formados en nociones básicas de salud mental acompañan a otros que atraviesan una situación difícil.

Su interés comenzó en 1999, a partir de una paciente que había vuelto de cubrir una hambruna en África Oriental y perdió el habla por una reacción de estrés. En aquel momento no encontró un solo estudio sobre trauma y salud mental en periodistas. Sus investigaciones posteriores mostraron que los corresponsales de guerra registran tasas elevadas de estrés postraumático y depresión, y que durante mucho tiempo las empresas periodísticas no ofrecieron apoyo.

“La herida moral es hoy el problema más grande para los periodistas”, aseguró Feinstein. Se refiere a la situación que aparece cuando un periodista debe decidir entre hacer su trabajo o ayudar a una persona que sufre delante de él. Esa tensión, sostuvo, se vuelve central en contextos de violencia y catástrofes.

El especialista advirtió que los corresponsales de guerra pueden sufrir estrés postraumático al nivel de los soldados. “Entre todas las profesiones, son quienes tienen mayor exposición a la violencia, incluso más que los soldados”, afirmó. Sus estudios indican que quienes regresan repetidamente a las guerras tienen una prevalencia de estrés postraumático a lo largo de la vida de alrededor del 27% o 28%.

También publicó este año en el British Journal of Psychiatry un estudio sobre periodistas que cubrieron las guerras de Afganistán e Irak después del 11 de septiembre de 2001. Al mirarlos casi 25 años después, las tasas de estrés postraumático bajan con el paso del tiempo, aunque siguen por encima de las de la población general. Lo que permanece es la ansiedad.

Feinstein describió los cuatro grupos de síntomas del estrés postraumático: reexperimentación, evitación, hiperactividad del sistema nervioso y pensamientos negativos. “Es exactamente lo mismo” que padecen los soldados, explicó, aunque el periodista debe acercarse al problema para contar lo que pasa. “Además, los periodistas no tienen entrenamiento militar y pueden sentir más miedo que un soldado regular”, remarcó.

El psiquiatra mencionó el caso de la periodista británica Christina Lamb, quien estaba en Afganistán con una unidad militar inglesa cuando fueron emboscados por los talibanes. En ese momento advirtió que tenía más experiencia de presenciar combate que los soldados, porque lo había hecho tantas veces a esa altura de su carrera.

En las guerras actuales, muchas redacciones ya no envían corresponsales como antes. Feinstein señaló que en Israel y Gaza no se puede enviar periodistas a Gaza, y que los periodistas traumatizados allí son palestinos. En Ucrania, en cambio, se pueden enviar periodistas occidentales, pero muchos medios eligen depender de los periodistas locales.

El psiquiatra también se refirió a los periodistas mexicanos que se autocensuran para proteger a sus familias, a los efectos de la inteligencia artificial y al ciclo de noticias sin pausa. Sostuvo que las buenas organizaciones de noticias saben hoy que estos periodistas son vulnerables y cuentan con programas que pueden darles ayuda con rapidez.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

Más en Salud Mental