Cultura

Ariana Harwicz habló de su cancelación en Granada: "Me castigan por ser la mala judía"

La escritora argentina dialogó con Jorge Fernández Díaz en Radio Mitre y apuntó contra la "contracarta" de intelectuales que respaldó su exclusión del festival español.

Redacción••2 min de lectura
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Ariana Harwicz, sobre la cancelación y la ‘contracarta’ de intelectuales: “Me castigan por ser la mala judía”

La escritora argentina Ariana Harwicz rompió el silencio sobre la polémica que la tuvo como protagonista en las últimas semanas. En diálogo con Jorge Fernández Díaz en su programa Pensándolo bien, que se emite los sábados por Radio Mitre, la autora de Matáte, amor se refirió a su exclusión del festival literario de la Universidad de Granada, en España, y apuntó contra los intelectuales que firmaron una "contracarta" para respaldar la decisión.

Harwicz había sido invitada por las catedráticas Ana Gallego Cuiñas y Patricia Escalona Ruiz al encuentro de "las tres culturas y las tres religiones". Según relató, rechazó presentar la película Die, my love en una cinemateca pública de Copenhague para poder asistir. "Fue kamikaze de mi parte, pero uno siempre se analiza después", contó. Tres días antes del inicio, le comunicaron que la "desprogramaban" porque la red de estudiantes por Palestina no estaba de acuerdo con su participación.

La escritora describió el impacto emocional de la situación: "Yo ya conozco esta sensación bastante angustiante, el dolor en el estómago que produce la humillación y deshumanización". Según su relato, las organizadoras le pidieron disculpas y le advirtieron que no podían garantizar su integridad física. "Me dijeron off the record que se habían quedado sin presupuesto para la policía, para los autores que tenían que tener policía, que son los que piensan distinto", reveló.

La polémica dividió aguas en el mundo cultural. Figuras como Fernando Savater, Margo Glantz, María Negroni y Santiago Roncagliolo salieron a respaldarla, mientras que más de 500 escritores y artistas, entre ellos Lucrecia Martel y Camila Sosa Villada, firmaron una contracarta que justificó la exclusión. El escritor irlandés John Banville, invitado principal del festival, se bajó en solidaridad con Harwicz.

Consultada por Fernández Díaz sobre si se la castiga por su posición proisraelí o por su condición de judía, Harwicz fue tajante: "Me castigan por ser la mala judía". Y agregó: "La estrategia para cancelar, mandar a la muerte social a una tenista, cantante lírica, nadadora, jugadora de pádel o escritora judía, es esa. Porque si dicen 'por judíos' no es legal ni constitucional. Diciendo por sionista, que está demonizado por proIsrael, tiene el aval moral de todos".

La autora también cuestionó el rol de sus colegas que avalaron la cancelación. "Esta gente renuncia a ser intelectual o a ser escritora, que es lo mismo. Alguien que censura al otro por cómo piensa se instala en el campo del bien. Lo propio del artista no es el campo del bien o del mal; eso se lo dejamos a los moralistas, la iglesia o la religión", sostuvo. Y cerró: "Lo que yo quiero es defender la libertad".

Por qué importa

La polémica expone la tensión entre libertad de expresión y boicot cultural en el ámbito académico y literario internacional. El caso sienta precedentes sobre cómo se gestionan las voces disidentes en eventos culturales europeos.

Qué sigue

El festival de Granada cierra este domingo sin su invitado principal, John Banville, que se bajó en solidaridad con Harwicz. Resta ver si la Universidad de Granada emite una declaración oficial sobre lo ocurrido.

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