Salud Mental

Bernardo Stamateas: por qué vivimos una epidemia de ansiedad y cómo frenarla

El psicólogo y escritor explica que la ansiedad no es el problema en sí, sino la dificultad para ponerle un límite antes de que se vuelva tóxica.

Redacción••2 min de lectura
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Bernardo Stamateas, psicólogo: “La única certeza que todos tenemos es que algún día vamos a morir...”

El psicólogo y escritor Bernardo Stamateas sostuvo que la sociedad atraviesa una epidemia de ansiedad y que su origen no está en un peligro concreto, sino en la incapacidad de tolerar la incertidumbre. "A la mayoría de los seres humanos nos cuesta soportar la incertidumbre de no saber qué va a suceder", afirmó el autor.

Según su análisis, ese no saber activa un mecanismo de control: intentamos manejar lo que sentimos pensando una y otra vez. Se trata de un pensamiento que describió como "calesita", que da vueltas sin llegar a ninguna parte. El problema, remarcó, no es pensar, sino quedar atrapado en pensamientos sin rumbo.

Stamateas señaló que uno de los rasgos centrales de la salud mental es justamente tolerar la incertidumbre. Cuando las cosas no funcionan bien, a nadie le gusta no saber qué pasará con la pareja, los hijos, la salud o el trabajo. "La única certeza que todos tenemos es que algún día vamos a morir", aseguró.

Frente a lo desconocido, explicó, la mente recurre al pensamiento catastrófico y repetitivo: "Me va a ir mal", "Me voy a enfermar o a morir", "Me voy a quedar sin trabajo". Ante la incertidumbre imaginamos el peor escenario y nos preocupamos por algo que todavía no ocurrió. Eso, para el psicólogo, es ansiedad, porque el fin del pensamiento debería conducir a la acción y no dejarnos atrapados en la preocupación.

El especialista aclaró que la ansiedad no es mala en sí misma. Es una reacción normal del cuerpo que permite ir del punto A al punto B. Si alguien se queda dormido y se apura para llegar al trabajo, esa ansiedad es positiva porque moviliza. Pero una vez que llega, puede relajarse y dejar de correr. Si sigue corriendo, esa ansiedad se vuelve tóxica.

"La ansiedad no es necesariamente el problema, sino cuando no podemos ponerle un freno", sostuvo Stamateas. Y cerró: "Todos merecemos vivir vidas sanas y plenas, libres de preocupación".

Por qué importa

La ansiedad afecta a una porción creciente de la población y el texto ofrece una lectura simple para distinguir cuándo ayuda y cuándo se vuelve tóxica. La clave está en tolerar la incertidumbre en lugar de intentar controlarla con pensamientos repetitivos.

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