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Brasil: el 78% del nordeste votó a Lula y el sur y el centro-este eligieron a Bolsonaro

El mapa del balotaje brasileño mostró un país partido: Lula arrasó en el nordeste y Flavio Bolsonaro dominó el centro-oeste, el sur y buena parte del norte.

Redacción••2 min de lectura
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Brasil: el 78% del nordeste votó a Lula y el sur y el centro-este eligieron a Bolsonaro

Luiz Inácio Lula da Silva ganó el balotaje presidencial de Brasil del domingo 25 de octubre con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flavio Bolsonaro, pero el reparto territorial dejó un país claramente dividido. El candidato del Partido de los Trabajadores se impuso con amplitud en el nordeste, donde llegó a cosechar hasta el 78% en algunos distritos, mientras que el líder del Partido Liberal dominó el centro-oeste, el sur y buena parte del norte.

La diferencia global fue de apenas 3,58 puntos, un resultado ajustado que contrasta con la contundencia de cada región por separado. El mapa electoral reproduce una grieta que ya se había insinuado en la primera vuelta y que ahora quedó expuesta estado por estado.

En el nordeste, Lula ganó en los nueve estados y lo hizo siempre por encima del 60%. Los mejores registros para el PT aparecieron en Piauí, con el 75,88%, seguido por Bahía (71,31%), Maranhão (69,54%), Sergipe (69,53%) y Pernambuco (69,20%). Incluso en Alagoas, el estado más parejo de la región, el oficialismo se quedó con el 60,77%. Es el bastión histórico del lulismo y esta vez funcionó como tal.

El centro-oeste fue el espejo opuesto. Flavio Bolsonaro se impuso en los cuatro distritos, todos por encima del 50%. Mato Grosso fue su mejor resultado regional con el 66,06%, seguido por Goiás (59,66%), Mato Grosso del Sur (59,60%) y el Distrito Federal (54,28%), donde se asienta Brasilia. La capital será gobernada por Celina Leão, candidata del Partido Progresista y aliada del bolsonarismo.

El norte mostró un comportamiento mixto. Bolsonaro ganó en cuatro de los siete estados: Roraima (72,46%), Rondônia (69,61%), Acre (66,57%) y Tocantins (51,37%). Lula, en cambio, se quedó con Pará (55,02%), Amapá (52,88%) y Amazonas (52,02%), este último por un margen estrecho.

El resultado confirma una tendencia que ya se había visto en la primera vuelta y que las encuestas anticipaban: la elección brasileña se dirimió en un puñado de estados y con una diferencia mínima. La performance de Lula en el nordeste compensó la ventaja del bolsonarismo en las regiones más ricas del sur y el centro-oeste.

El balotaje brasileño había sido seguido con atención en la región y en la Argentina, donde el gobierno de Javier Milei se había pronunciado abiertamente a favor de Flavio Bolsonaro. Tras la derrota, el mandatario argentino celebró el resultado de Flavio Bolsonaro pese a la caída en la segunda vuelta, en línea con su estrategia de alineamiento con el bolsonarismo.

La elección se definió voto a voto y el escrutinio final confirmó la ventaja del candidato del PT, que asumirá su cuarto mandato al frente del gigante sudamericano. El mapa regional, sin embargo, deja en claro que la mitad del electorado brasileño eligió la opción opuesta.

Por qué importa

El mapa electoral expone una Brasil partida en dos y una grieta regional que condicionará la gobernabilidad de Lula en su cuarto mandato. La diferencia de apenas 3,58 puntos deja a la oposición bolsonarista con una base territorial sólida.

Qué sigue

Lula deberá asumir el 1 de enero con un Congreso fragmentado y una oposición fortalecida en el sur y el centro-oeste. La atención estará puesta en cómo arma su gabinete y en la relación con los gobernadores electos de esas regiones.

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