Filosofía

Byung-Chul Han: la siesta como resistencia a la autoexplotación

El filósofo surcoreano reivindica el descanso diurno como un acto de soberanía del cuerpo frente a la presión productivista.

Redacción2 min de lectura
Byung-Chul Han, filósofo coreano, sobre la siesta: “Dormir bajo la luz del día no es pereza, sino una afirmación soberana del cuerpo contra la explotación voluntaria del yo”

El filósofo surcoreano Byung-Chul Han, uno de los pensadores más influyentes de la actualidad, reivindicó la siesta como un acto de resistencia contra la lógica del rendimiento. Para él, "dormir bajo la luz del día no es pereza, sino una afirmación soberana del cuerpo contra la explotación voluntaria del yo".

La declaración resume su crítica a la sociedad del cansancio, donde el individuo se autoexplota creyendo que se autorrealiza. Han sostiene que esta dinámica se alinea con el neoliberalismo y conduce al síndrome del trabajador quemado o a cuadros de estrés profundo.

El descanso después del almuerzo, una costumbre arraigada en países como España, Italia y varias naciones latinoamericanas, permite recuperar energías y enfrentar la tarde con mejor disposición. Pero Han va más allá: considera que olvidarse de la siesta implica renunciar a un derecho básico, el de cuidar el cuerpo y la mente.

En una época donde se busca ocupar cada momento con actividades y exigencias, el filósofo propone recuperar el reposo como un gesto de autocuidado. Dedicarse unos minutos a no hacer nada, cerrar los ojos y desconectar desafía la presión social que empuja a la productividad sin pausa.

Han, doctor en filosofía por la Universidad de Friburgo, es conocido por su contundente crítica al exceso de positividad y a la falta de reflexión en la sociedad contemporánea. Para él, la siesta también ayuda a equilibrar cuerpo y mente en un mundo cada vez más acelerado.

El pensador advierte que la obsesión por mostrarlo todo destruye el misterio, el deseo, la intimidad y la confianza social. En su visión, la preocupación por la buena vida está cediendo lugar a la mera supervivencia, y la presión por alcanzar un estatus de bienestar genera una depresión exhaustiva.

La sociedad del siglo XXI, sostiene, ya no es disciplinaria sino de logros: "Los adultos de esta era son empresarios de sí mismos". Cada sujeto se convierte en su propio objeto de publicidad, y todo se mide por su valor de exposición.

En ese contexto, recuperar la siesta se presenta como una forma de resistencia. No se trata de pereza, sino de una afirmación soberana del cuerpo frente a la explotación voluntaria del yo.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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