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Calabazas de Halloween en Argentina: cuánto salen y dónde conseguirlas

Los clásicos recipientes naranjas para juntar golosinas cuestan entre $4.000 y $6.000 y se venden en bazares, cotillones y kioscos de todo el país.

Redacción••2 min de lectura
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Calabazas de Halloween en Argentina: cuánto salen y dónde conseguirlas

Las calabazas de Halloween para niños se consiguen en bazares, cotillones, kioscos y negocios de golosinas de todo el país, y en su versión individual cuestan entre $4.000 y $6.000. El accesorio, clásico de la Noche de Brujas del 31 de octubre, se usa para recolectar caramelos durante la tarde y la noche de la celebración.

La fecha se convirtió en un boom de ventas para el rubro del cotillón, que ofrece un sinfín de variantes de este producto. Las más buscadas son las calabazas naranjas con ojos y sonrisas negras, con tapa a presión en forma de sombrero y una manija para colgar del brazo.

El precio varía según el modelo y el canal de venta. Las versiones con luces de colores se ubican por encima del rango general, mientras que la compra online obliga a pedir por cantidad: paquetes de seis, 10 y 12 unidades. También se ofrecen con y sin golosinas incluidas, según la necesidad del comprador.

El accesorio acompaña cualquier disfraz y se volvió un elemento repetido en la previa de la celebración. Para quienes todavía no definieron sus planes, vale recordar cuándo cae Halloween este año, que en esta oportunidad permite organizar el recorrido con más comodidad.

La costumbre de juntar golosinas se extendió en el país junto con el resto de los rituales de la fecha. Los negocios de cotillón, kioscos y golosinerías concentran la demanda en los días previos, cuando las familias salen a buscar los últimos detalles del disfraz y el recipiente para la recorrida.

De dónde viene la celebración

Aunque la fiesta ganó popularidad en Estados Unidos y desde allí se exportó al resto del mundo, Halloween llegó al país del norte de la mano de los inmigrantes irlandeses. Ellos celebraban el All Hallow's Eve, la víspera de las reliquias, el día previo al Día de Todos los Santos que se conmemora el 1° de noviembre.

Esa fecha fue decretada por el Papa Gregorio III en el siglo VIII para celebrar a los mártires y a los santos no canonizados. De ahí proviene la conexión con los difuntos que, en Halloween, su víspera laica, se traduce en el terror que busca transmitir la jornada.

El Día de Todos los Santos sería, además, la versión católica de una fiesta celta: el Samhain, que duraba tres días y comenzaba el 31 de octubre. En esa celebración, los druidas festejaban con su comunidad el fin del verano y la llegada de los días cortos y fríos del otoño en las Islas Británicas, sobre todo en Irlanda.

Fueron sus descendientes quienes exportaron la versión católica de la fiesta a Estados Unidos, donde la conexión con lo sobrenatural prevaleció sobre el significado religioso. Así se explica que hoy la fecha se celebre en gran parte del mundo sin importar el credo de quienes participan. Para despejar dudas sobre el nombre, conviene repasar cómo se escribe Halloween o Noche de Brujas según la RAE.

Por qué importa

Con la Noche de Brujas del 31 de octubre en la mira, las familias buscan precios claros para un accesorio que ya es parte del ritual infantil. El dato sirve para comparar antes de salir a comprar y evitar pagar de más.

Qué sigue

La demanda de cotillón se concentra en los días previos al 31 de octubre, cuando los comercios suelen agotar los modelos más buscados. Conviene resolver la compra con anticipación.

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