Economía

Caputo apuesta a la ingeniería financiera para reactivar la economía sin fondos

Con la inflación en baja pero la actividad estancada, el Gobierno busca inyectar crédito con medidas creativas y pocas herramientas disponibles.

Redacción6 min de lectura
Caputo y una ingeniería fina para reactivar sin plata

El Gobierno libertario volvió a destacar ayer uno de sus logros de campaña: la pelea contra la inflación. El índice de precios de agosto marcó 1,7%, la cifra mensual más baja en 14 meses, y por primera vez en 9 años todos los rubros aumentaron menos de 3% mensual, según un informe de Facimex. Sin embargo, con la campaña en marcha, ese dato no alcanza para dominar la agenda. El foco está en otro lado: el nivel de actividad en los sectores más generadores de empleo sigue sin levantar.

Atentos a esa preocupación, en el Gobierno empiezan a mostrarse cada vez más activos. Aunque son pocas las herramientas disponibles dentro del programa económico, la creatividad se impone. Algunas medidas se publicitan; otras, las más fuertes, se dan por omisión. Esta semana se puso en marcha el esquema para que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses financie hipotecas con tasas de hasta 7,5% más UVA. Los bancos comenzaron a promocionarlas de inmediato.

Las entidades del Grupo Petersen (Entre Ríos, San Juan, Santa Cruz y Santa Fe) ofrecían desde el miércoles créditos de hasta 150.000 UVA (equivalentes a US$208.860) a 20 años de plazo. En el Banco Galicia, incluso antes de publicitar la herramienta, ya recibían entre 30 y 40 solicitudes diarias. La entidad estima que, con el dinero de la primera licitación, podría otorgar unos 270 créditos por un promedio de US$100.000 cada uno. Aunque positivo, el fondeo de la Anses es una gota de agua en un desierto: esta semana se licitaron $200.000 millones, mientras que solo el Banco Nación, con 61% del mercado de hipotecas, tiene un stock de créditos para la vivienda de $3,8 billones.

En las mesas donde participan banqueros y miembros del equipo económico se empiezan a plantear ideas complementarias. Entre otras, se evalúa que el FGS no solo licite plazos fijos en pesos para fondear hipotecas, sino también plazos fijos en dólares. Hoy el sistema financiero tiene dólares de sobra para prestar, pero los préstamos en moneda extranjera no superan el año de duración. Con la elección presidencial en el horizonte, difícil que alguien se arriesgue a un plazo tan corto. Un fondeo de la Anses ayudaría, según el sector financiero, a extenderlos a por lo menos 3 años. Otra gota de agua que suma.

El Banco Central (BCRA), por su parte, volvió a acelerar en un proyecto que venía trabajando desde comienzos de año: armar un mercado secundario de cupones de tarjeta de crédito. La idea es que los comercios puedan descontar los cupones a precios más competitivos y fondearse a tasas menores. Todas las iniciativas apuntan a lo mismo: inyectar crédito y aire a la actividad sin salirse del programa.

La semana que viene, la Comisión Nacional de Valores (CNV) estaría publicando la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que empezaría a operar el 1 de noviembre, aunque por decreto el Gobierno tiene margen para prorrogarlo un mes más. El FAL serviría también de motor del mercado de capitales, que desde la estatización de los fondos de pensión tiene pocos inversores institucionales de mediano y largo plazo.

Pero tal vez una de las medidas que mejor están funcionando entre las empresas es una de la que se habla poco en público, aunque está vigente desde hace meses. En mayo pasado, la CNV eliminó el límite al número de endosos que pueden tener los cheques e indirectamente habilitó a las empresas a canalizar sus flujos de caja a través de cuentas comitentes (bursátiles) de los agentes de Bolsa o ALyC, en lugar de hacerlo exclusivamente por una cuenta bancaria tradicional. El beneficio: están exentas del impuesto a los débitos y créditos (impuesto al cheque), que llega al 1,2% (0,6% en la acreditación y 0,6% sobre los débitos). Así, una ALyC recibe un cheque de una empresa A y puede acreditarle los pesos en la cuenta comitente, o emitir otro cheque y pagarle a nombre de esa compañía a una empresa B. “Cualquier tesorero despierto hoy lo sabe y no está pagando el impuesto al cheque”, explican en la City. En la agencia recaudadora, ARCA, los ingresos por este impuesto caen con fuerza desde hace tiempo, en parte por la menor actividad económica, pero también por este fenómeno.

En cualquier caso, son medidas que, si bien colaboran, lejos están de modificar el humor general. La política lo piensa aprovechar en el Congreso. “La campaña arrancó y ya nuestros proyectos están cayendo en un embudo”, admitía un funcionario libertario. No se vienen discusiones fáciles: al proyecto de ley para endurecer sanciones contra empresas que operen en Malvinas (se sumarán petroleras, pesqueras y navieras), se agregará la semana que viene el Presupuesto Nacional 2027. La denominada ley de leyes nunca está exenta de polémicas, y el Gobierno necesita mostrarle al Fondo Monetario Internacional (FMI) que logra el aval del Congreso para su programa anual.

Incluso provincias aliadas se animan a levantar temas que en otro momento hubieran quedado silenciados. Es el caso de Chaco, que reclamó por carta formal a la Nación que los ramales ferroviarios que atraviesan la provincia sean incluidos en las obras obligatorias de los pliegos de licitación del Belgrano Cargas. Los diputados de Chaco, junto con los de Corrientes y Entre Ríos, esperan además avanzar en un proyecto para que los buques de bandera extranjera (sobre todo paraguayos) que ya circulan por la Hidrovía puedan hacer escalas en puertos argentinos dentro de un mismo itinerario, sin tramitar autorización en cada parada. A diferencia del proyecto impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, no reclaman abrir el cabotaje de par en par. El argumento es logístico y de costos: para exportar, una barcaza debe hacer aduana en Corrientes, luego otra vez en Rosario y una vez más para salir al extranjero. “Sturzenegger fue a fondo, sin consensuar. Ellos tienen que sentarse con los gremios, habilitar el cabotaje internacional, pero con algún esquema de revalorización del cabotaje nacional”, explicaba un legislador. “Hoy nosotros desde las provincias vemos pasar la flota de Paraguay y no podemos cargar nada. Lo ideal sería lograr que vengan con bandera argentina, pero eso va a llevar años, porque muchas se fueron hace tiempo a radicar a Paraguay”, concluyó.

Las negociaciones políticas empiezan a chocar así con reclamos que los gobernadores deben resolver puertas adentro de sus provincias. No todas hoy tienen la holgura de Neuquén o de San Juan para responder en estos tiempos. Tal como sucede a nivel nacional, también en el interior el nuevo escenario geopolítico global pesa cada vez más en el desarrollo de los negocios del sector privado. La cláusula anti-china en sectores estratégicos no es exclusiva de la administración Trump. Por estos días, el destino de un salar en Salta se está decidiendo en Ottawa, Canadá. La operación es sencilla de enunciar: una inmobiliaria china, China Union Holdings, quiere pagar US$175 millones por Argentum L

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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