Turismo

Circuito turístico del aceite de oliva en el sur bonaerense: una escapada entre olivares

Coronel Dorrego y otras localidades del sudoeste provincial ofrecen visitas a plantaciones, catas y productos gourmet.

Redacción3 min de lectura
Escapada: el nuevo circuito turístico para los fanáticos del aceite de oliva, entre campos bonaerenses

A poco más de 500 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, el sudoeste bonaerense esconde un circuito turístico dedicado al aceite de oliva. Entre las sierras y el mar, una docena de distritos reúnen olivares de distinta envergadura con propuestas de turismo rural que incluyen visitas guiadas, degustaciones y venta de productos.

La región concentra más de 2500 hectáreas de olivos implantados en una cuarentena de emprendimientos, según datos del departamento de Economía de la Universidad Nacional del Sur (UNS). Coronel Dorrego, considerada la capital provincial del olivo, exporta el 80% del aceite de oliva orgánico que elabora, mientras que Bahía Blanca cuenta con doce establecimientos productivos y otros distritos como Tornquist, Villarino, Puán y Tres Arroyos también se destacan.

El desarrollo del polo olivícola fue sostenido por familias que en 30 años lograron consolidar la actividad. Guillermo Rossotti y su esposa María Saavedra tienen tres campos entre Tres Arroyos y Coronel Dorrego, todos sobre la Ruta Nacional 3: Rumaroli, Garbo y La María. Esta pyme familiar arrancó en 2013 y sus aceites fueron premiados en concursos de países europeos y asiáticos.

Rossotti atribuye la calidad a la cercanía del mar, con días cálidos y noches frescas durante la maduración de la fruta. Eso genera un contenido de ácido oleico importante, alta concentración de polifenoles y una mínima acidez. En los tres campos acondicionaron locales comerciales con espacios para tomar un café y probar los productos, abiertos de lunes a lunes. Los sábados realizan visitas guiadas que muestran todo el proceso productivo y proyectan un desarrollo turístico más complejo para la próxima temporada.

En Coronel Dorrego, María Ana Ecke y su esposo Diego Hollender crearon Estilo Oliva. Comenzaron hace más de 30 años con la actividad agrícola y en 2016 compraron un campo con un olivar convencional. Con asesoramiento de expertos de La Rioja y Mendoza, lo convirtieron en uno superintensivo con olivicultura moderna. Tienen su propia fábrica sobre la Ruta Nacional 3, kilómetro 577, y frente a ella instalaron un local tipo showroom abierto todos los días, donde realizan jornadas de oleoturismo con visitas a las cosechas, cata de aceites y almuerzos.

En Bahía Blanca, el médico cirujano Víctor Serafini conduce la finca Olivos del Napostá, en la localidad de Cabildo. En 2014 decidió unir sus dos pasiones: la salud y el campo. Su búsqueda apunta a maximizar la cantidad de polifenoles mediante prácticas agrícolas, extractivas y de conservación optimizadas. Junto a su socio Ricardo Molini, mantiene asociaciones estratégicas con la UNS, el Conicet y el Inti.

En el predio de 100 hectáreas, atravesado por el arroyo Napostá Chico, implantaron un pequeño olivar y tienen ovejas para controlar hierbas. Pusieron en valor estructuras centenarias y desarrollaron una almazara de unos 150 metros cuadrados con dos extractoras italianas de última generación. Además, cuentan con un puesto de venta sobre la Ruta Provincial 51, kilómetro 698 y medio, donde ofrecen recorridos guiados interpretativos sobre comidas saludables. También ofrecen hospedaje en el hostal Alzamara y en una casona de 1910 recuperada.

Serafini organiza encuentros gastronómicos temáticos en torno al estilo de vida mediterráneo y cursos de cata. Para noviembre próximo preparan las segundas jornadas de Olivicultura y Salud del SOB, junto con la UNS.

Otra finca en Cabildo es La María Teresa, famosa por su olivo centenario del cual se extrajeron dos brotes en 2014 para llevar al Vaticano. Uno fue plantado por el Papa Francisco en el Huerto de los Olivos y otro en los jardines de Castel Gandolfo. El establecimiento está abierto todo el año y en primavera realiza la Fiesta de la Comida Mediterránea, que reúne a productores y familias en torno a la gastronomía y las tradiciones.

En Tornquist, la oferta incluye cosméticos naturales elaborados con aceite de oliva, además de los aceites comestibles. La región se consolida así como un destino para quienes buscan experiencias vinculadas a la producción de alimentos saludables y el turismo rural.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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