Estilo de Vida

Cohousing: la alternativa habitacional que crece entre los mayores de 60

El modelo autogestionado y colaborativo gana terreno como opción para envejecer en comunidad sin perder independencia.

Redacción2 min de lectura
Para mayores de 60: cohousing, el sueño de la generación silver

Un grupo de amigos que disfruta de la vida en común comienza a imaginar cómo sería envejecer juntos. Esa fantasía, que suele aparecer alrededor de los 50 años, se convierte en un proyecto real para muchos adultos mayores: el cohousing, una alternativa habitacional que combina la independencia de un departamento privado con espacios compartidos y una red de contención social.

El modelo, que nació en Dinamarca en los años 70, se expandió por Europa y América y hoy es considerado una tendencia en alza. Según un estudio publicado este año en Frontiers in Public Health, la autogestión y la toma de decisiones colectivas actúan como un “gimnasio mental” que preserva la memoria y la fluidez mental, afirmó María Luisa Delgado Losada, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid y autora del primer trabajo científico que demuestra los beneficios del cohousing senior.

El cohousing se organiza generalmente como cooperativa: los miembros compran el derecho de uso de la propiedad de por vida, un costo que suele ser menor que el de un departamento similar en el mercado. A cambio, acceden a zonas comunes como comedores, salas de juegos, coworking, jardines y talleres, donde se fomenta el intercambio social y el cuidado mutuo.

El crecimiento de esta modalidad responde a varios factores: la gente vive más tiempo, la soledad aumenta y la crisis habitacional golpea a muchos países. Según la OMS, seis de cada diez personas experimentan soledad significativa, y un estudio de The Lancet reveló que la esperanza de vida mundial pasó de 64,6 a 73,8 años en una generación.

En Argentina, la experiencia pionera es Vidalinda, en el barrio porteño de Belgrano, que funciona desde 1970. Se trata de un emprendimiento social, no inmobiliario, donde los residentes, de entre 65 y 80 años, mantienen su autonomía pero comparten la vida cotidiana con otros. “Primero se construye la comunidad, luego el edificio”, suelen decir los holandeses, y esa filosofía guía a estos proyectos.

Los especialistas advierten que el proceso de gestación es largo: entre la utopía soñada y la mudanza pueden pasar de siete a diez años. Sin embargo, cada vez surgen más experiencias multigeneracionales y también comunidades exclusivas para mujeres, como el New Ground Housing en Inglaterra, creado hace una década por 26 mujeres.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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