Religión

Cómo mitigar el dolor y la tristeza, según Santo Tomás de Aquino

En su obra maestra, la Summa Theologiae, el filósofo abordó conceptos cruciales de la vida y probó racionalmente la existencia de Dios, utilizando un lenguaje sencillo y accesible.

Redacción3 min de lectura
Cómo mitigar el dolor y la tristeza, según Santo Tomás de Aquino
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Santo Tomás de Aquino, uno de los pensadores más influyentes del cristianismo y la filosofía occidental, dedicó parte de su obra a analizar las pasiones humanas. En su Summa Theologiae, el filósofo del siglo XIII exploró cómo el dolor, la tristeza y la ira pueden mitigarse a través de mecanismos como el llanto, la compasión de los amigos, el sueño y los baños.

La Summa Theologiae, considerada su obra maestra, es un compendio teológico que combina la filosofía aristotélica con la doctrina cristiana. Tomás de Aquino la escribió con un lenguaje sencillo y accesible, para que tanto eruditos como personas comunes pudieran comprenderla. El libro se divide en tres partes: la Prima Pars aborda a Dios y la creación; la Secunda Pars examina la moral y las pasiones; y la Tertia Pars se centra en Cristo y los sacramentos.

En el tratado de las pasiones del alma, dentro de la Secunda Pars, Tomás de Aquino analiza emociones universales como la tristeza, la ira, el amor y el odio. Según el filósofo, estas no son emociones aisladas sino parte de un sistema más amplio. A continuación, algunas de sus explicaciones y la evidencia académica que las respalda.

¿Se alivia el dolor o la tristeza con el llanto? Tomás de Aquino sostiene que "las lágrimas y gemidos alivian naturalmente la tristeza por dos razones". En primer lugar, porque "todo lo nocivo que se guarda en el interior aflige más", ya que la atención del alma se concentra en ello. Pero cuando se manifiesta al exterior, "la atención del alma en cierto modo se desparrama sobre las cosas exteriores, y así disminuye el dolor interior". Un estudio publicado en el Journal of Research in Personality analizó más de 1.000 episodios de llanto y encontró que la mayoría de los participantes reportaron alivio y reducción de la tensión emocional, aunque aclararon que esto dependía del contexto social y solía ocurrir tiempo después de llorar, no de inmediato.

¿Se mitigan el dolor y la tristeza por la compasión de los amigos? El filósofo explica que "cuando alguien ve a otros contristados por su propia tristeza, se hace la ilusión de que los otros comparten con él la carga, como si se esforzaran en aliviar su peso; y, por eso, la lleva con más facilidad". Además, al ver que los amigos se apenan por uno, se entiende que lo aman, lo cual vuelve el malestar "algo más deleitable".

¿Se mitigan el dolor y la tristeza por el sueño y los baños? Tomás de Aquino señala que la tristeza es contraria al movimiento vital del cuerpo. Por eso, "aquellas cosas que restablecen la naturaleza corporal a su debido estado de movimiento vital son contrarias a la tristeza y la mitigan". El sueño y los baños, al restaurar el equilibrio corporal, generan delectación y alivian el malestar. Un estudio titulado "The Role of Sleep in Emotional Brain Function" propone que el sueño, especialmente durante la fase REM, produce una especie de "homeostasis emocional" que reduce la reactividad de la amígdala y reestablece la conexión con la corteza prefrontal, dejando los recuerdos emocionales "menos cargados" al día siguiente.

¿Impide la ira el uso de la razón? Tomás de Aquino afirma que la ira, al perturbar el cuerpo, puede impedir el acto de la razón, que depende de las potencias sensitivas. Aunque la mente no usa un órgano corporal en su acto propio, necesita de estas potencias, cuyos actos son impedidos cuando el cuerpo está perturbado. La ira, entonces, nubla temporalmente el juicio racional.

Fuente: Lanacion.

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