El peruano David Silva Rojas ganó el Premio Almadía-Ventosa Arrufat con una novela sobre el agro
El escritor y abogado peruano se impuso por unanimidad con "Donde el agua trabaja", un relato sobre la trata y el trabajo rural que presentará en Buenos Aires.

El escritor y abogado peruano David Silva Rojas ganó por unanimidad la primera edición del Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat con Donde el agua trabaja, una novela sobre el trabajo rural y el boom agroexportador en Ica, su provincia natal. El jurado, integrado por Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, destacó la sutileza de su prosa y la construcción de una atmósfera opresiva.
La obra nació de una investigación sobre trata de personas que Silva Rojas realizó para el Ministerio de Justicia del Perú. Durante ese trabajo, una trabajadora agrícola le dijo una frase que quedó dando vueltas: "Aquí pasan muchas cosas que nadie cuenta". El autor, nacido en 1981, entendió que un informe técnico no alcanzaba para narrar esa dimensión humana.
"Yo vivo en Ica y siempre veía, de madrugada, a cientos de personas esperando los buses en los paraderos, pero nunca me había detenido a pensar cómo era su realidad", contó el escritor. "Después de la investigación me di cuenta de que un artículo científico no permitía abordar íntimamente esa dimensión humana. Fue ahí cuando comencé a escribir la novela".
El libro sumerge al lector en un clima de asfixia. La violencia no aparece de manera explícita: se gesta en las sombras, en los márgenes del relato. Silva Rojas eligió una sintaxis de oraciones cortas y veloces que acompaña el desgaste físico de las cosechadoras y su progresiva despersonalización. En las listas de anotación les cambian el nombre y quedan reducidas a una cifra: cuántas cajas pueden cosechar.
"En sus comunidades de origen, en la sierra, la protagonista era la hija de alguien, la vecina, la amiga. Cuando llega al fundo agroindustrial empieza a perder todo eso", explicó. "Quise mostrar cómo, detrás del llamado boom agroexportador y de las grandes cifras macroeconómicas, está el desgaste físico y la humillación cotidiana de quienes ponen sus manos para que otros tengan un producto en el supermercado".
El jurado subrayó que "el silencio es tal vez lo más elocuente de la novela" y valoró el rechazo a la declamación y al panfleto ideológico. El autor atribuye parte de esa decisión estética a su formación en Japón, donde vivió cerca de 20 años y se formó en los programas de escritura dramática de Gamagōri y en los talleres de guion del NHK Bunka Center.
"Una de las cosas más importantes que aprendí en Japón fue a no explicar todo: no moralizar, no interpretar", sostuvo. Esa contención se traduce en el modo de abordar el dolor ajeno. Como abogado e investigador, Silva Rojas planteó el desafío ético de no apropiarse de la experiencia de las trabajadoras.
"Para mí, el compromiso principal es el respeto absoluto. Uno no puede apropiarse de la experiencia de otra persona ni pretender explicar lo que siente. Yo trataba de estar ahí, escuchar y acompañar, casi como un testigo", afirmó. Recordó a una trabajadora que le dijo: "Siento que no valgo nada, porque pienso que solo me quieren por mis manos para cosechar".
La violencia y las desapariciones ocurren fuera de escena. Silva Rojas no tuvo dudas en dejarlas fuera de cámara: le interesaba mostrar sus síntomas y consecuencias, no el morbo. En los fundos, cuando alguien desaparece, nadie da una explicación oficial. El horror se reconstruye a través del rumor y de las ausencias.
El autor presentará Donde el agua trabaja en Buenos Aires el miércoles 23, a las 18, en Libros del Pasaje. El premio, en su primera edición, reúne a dos sellos de referencia en la narrativa breve contemporánea y a un jurado de peso en la literatura latinoamericana actual, como lo demuestra la trayectoria de Anne Carson, Nobel de Literatura 2026.
La distinción llega en un momento de fuerte reconocimiento internacional para la narrativa de la región, con autores que cruzan la investigación social y la ficción para iluminar zonas invisibilizadas. La novela de Silva Rojas se suma a ese cruce entre literatura y límites de lo humano que atraviesa buena parte de la producción reciente.
Por qué importa
La novela pone el foco en las trabajadoras agrícolas que sostienen el boom agroexportador y suelen quedar fuera del relato público. El premio instala esa mirada en el centro de la conversación literaria latinoamericana.
Qué sigue
La presentación del libro en Buenos Aires, el miércoles 23 a las 18 en Libros del Pasaje, será la primera oportunidad para el público argentino de escuchar al autor.
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