Finanzas Personales

Dejó un sueldo de US$75.000 en Chicago y hoy cose uniformes en Yellowstone

Zoe De La Paz renunció a su empleo corporativo como diseñadora mecánica para trabajar en el vestuario del parque nacional, donde paga US$96 de alquiler

Redacción••3 min de lectura
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Dejó un sueldo de US$75.000 en Chicago y hoy cose uniformes en Yellowstone

Zoe De La Paz, de 26 años, renunció a un empleo corporativo en Chicago donde ganaba US$75.000 al año para sumarse al equipo de vestuario del Parque Nacional Yellowstone, en Estados Unidos. Hoy cose y repara uniformes de los trabajadores del parque y paga US$96 mensuales por su habitación en una residencia para empleados.

La joven trabajaba como diseñadora mecánica y dibujante para una empresa de ingeniería ligada a la construcción. Aunque tenía ingresos estables, sentía que la rutina de oficina no coincidía con sus intereses. Su nuevo puesto le paga alrededor de US$19,25 por hora por una jornada de 40 horas semanales.

“Me daba mucho miedo dejar el mundo corporativo y perseguir mis sueños, y hacer lo que los adultos te dicen: ‘No deberías hacer eso’”, contó en una entrevista. Su relación con la costura empezó a los 14 años, cuando aprendió por su cuenta para confeccionar prendas de cosplay. Con el tiempo, ese pasatiempo se convirtió en una posible salida laboral.

Mientras trabajaba en Chicago, buscó oportunidades en el mundo del vestuario y aceptó empleos nocturnos y de fin de semana en eventos y conciertos. Uno de sus primeros acercamientos a esa industria se dio con el equipo de The Weeknd, al que llegó después de dejar su número de teléfono escrito en una servilleta. Esa experiencia reforzó su interés por trabajar en producciones artísticas.

Decidida a dejar atrás la oficina, se postuló al puesto de costurera de uniformes con la concesionaria Xanterra Parks & Resorts, que gestiona negocios dentro del parque. Su creatividad y experiencia le valieron la contratación, y en junio se mudó. “Coser es meditativo para mí. Me encanta lo técnico que es y usar tanto mis manos como mi cerebro”, relató. “Realmente amo mi trabajo aquí. Gano menos por hora que en mi antiguo empleo corporativo, pero la compensación vale la pena porque vivo en uno de los lugares más hermosos del mundo”.

En su nuevo rol repara, ajusta y reutiliza los uniformes de los miles de trabajadores que cumplen tareas dentro de Yellowstone. Además de los US$96 de alquiler, destina US$359 al plan de alimentación. La caída de sus gastos habituales le permite guardar una parte mayor de su sueldo y disfrutar de actividades al aire libre.

“Vivir y trabajar en un parque nacional es, francamente, a veces abrumador emocionalmente porque es indescriptiblemente hermoso. Realmente me siento conectada y viviendo con la naturaleza, no como un ser separado”, sostuvo. Los empleados también cuentan con transporte interno gratuito entre residencias, lugares de trabajo y comedores, clínicas con atención de bajo costo y programas recreativos con caminatas, excursiones y viajes en autobús a localidades cercanas.

El empleo en Yellowstone es temporal y su contrato concluye en octubre. Por eso ya definió los próximos pasos de su carrera. “Cuando termine mi contrato, planeo seguir trabajando como costurera en Los Ángeles o Nueva York en producciones de entretenimiento”, había anticipado. “Aunque da miedo dejar la comodidad corporativa, estar aquí me demostró que el mundo es muy grande, que no hay error del que no pueda regresar y que puedo confiar en mí misma para saltar”.

A través de su cuenta de Instagram, donde compartió un resumen de su vida en Yellowstone, confirmó que finalmente se trasladará a Los Ángeles, ciudad en la que espera encontrar oportunidades dentro de la industria del entretenimiento. Su meta es incorporarse a equipos de vestuario encargados de confeccionar, adaptar y mantener las prendas usadas en producciones de cine y televisión. Para avanzar en esa dirección, busca acumular experiencia práctica y demostrar que puede convertir una habilidad que desarrolló en la adolescencia en una profesión.

Por qué importa

El caso muestra cómo un cambio de prioridades puede pesar más que un salario alto: con gastos mínimos, la joven ahorra y suma experiencia en una industria creativa. Es un ejemplo de reconversión laboral que interpela a quienes evalúan dejar un empleo estable.

Qué sigue

Su contrato en Yellowstone termina en octubre. Después se mudará a Los Ángeles para buscar trabajo en equipos de vestuario de cine y televisión.

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