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Diablo V llegará en 2029 con Santuario conquistado y guiños a Diablo II

Blizzard reveló en BlizzCon 2026 las primeras claves de la quinta entrega, ambientada tras la victoria definitiva del Señor del Terror.

Redacción3 min de lectura
Diablo V quiere recuperar lo mejor de Diablo II sin repetir el pasado

Blizzard confirmó que Diablo V llegará en primavera de 2029 y mostró por primera vez cómo será el nuevo Santuario durante BlizzCon 2026. La quinta entrega de la saga partirá de una premisa inédita: Diablo ya ganó, los grandes héroes del pasado fracasaron y el Señor del Terror gobierna desde Westmarch mientras prepara su siguiente movimiento contra los Cielos.

El anuncio incluyó detalles sobre el protagonista, las clases disponibles y un sistema de objetos que recupera conceptos propios de Diablo II. La compañía busca así diferenciarse de Diablo IV y abrir una etapa nueva para la franquicia, que acumula tres décadas de historia.

El jugador encarnará al heredero de Westmarch, un personaje unido de forma misteriosa a Diablo y obligado a huir de un reino devastado. En su camino reunirá una caravana de supervivientes que terminará convirtiéndose en su verdadero hogar, según describió el estudio.

La propuesta mezcla elementos nuevos con ideas queridas por los fanáticos. Regresan el Cazador de demonios y el Monje, debutará el Caballero de la plaga y los objetos recuperarán requisitos de estadísticas, inventarios donde el tamaño vuelve a importar, conjuntos de equipo, runas y palabras rúnicas.

La diferencia central respecto de entregas anteriores aparece antes de hablar de clases o sistemas. Durante décadas, los jugadores llegaron a Santuario cuando todavía quedaba alguna posibilidad de impedir la destrucción del mundo. Esta vez la historia comienza después de que esa última línea de defensa desapareció.

Diablo controla Santuario y utiliza a sus habitantes y sus almas como armas dentro del Conflicto Eterno. El Señor del Terror ya no será una amenaza lejana que crece hasta desembocar en una confrontación final: estará presente desde el principio y condicionará la historia, el mundo y el viaje del protagonista.

Blizzard resume esa idea con una pregunta: ¿en qué debes convertirte cuando los héroes anteriores han fracasado?. La incógnita abre la puerta a una historia donde el protagonista quizá deba usar herramientas, poderes o decisiones que los héroes tradicionales nunca habrían aceptado.

El vínculo entre el heredero de Westmarch y Diablo será uno de los ejes narrativos. Esa conexión convertirá al personaje en una amenaza para el Señor del Terror, pero también lo volverá vulnerable a su influencia, una dualidad que conecta con la frontera entre usar el poder del enemigo y terminar siendo consumido por él.

La humanidad aplastada reaccionó de formas distintas: algunos se sometieron, otros se unieron a sectas y una parte quedó tan corrompida que sus miembros se transformaron en comandantes del terror. Blizzard los describe como lugartenientes cuyo poder puede rivalizar con las propias fuerzas infernales.

Santuario también cambiará mientras se lo recorre. El paisaje será generado de manera procedural y el terreno, los puntos de interés, los enemigos y las recompensas podrán variar cuando el jugador regrese a una zona. La intención es transmitir la sensación de un apocalipsis en curso, no la de un mapa fijo.

Las ruinas mostrarán lo que la humanidad perdió, las zonas corrompidas reflejarán el dominio de Diablo y las fuerzas infernales anticiparán una guerra que todavía puede empeorar. El estudio mencionó el continente occidental como el corazón del reino del terror.

Tras treinta años de historia, Blizzard parece haber entendido que para iniciar una nueva era no basta con hacer Santuario más grande. Hay que cambiar las reglas con las que los jugadores llevan décadas recorriéndolo.

Fuente: Cinemascomics.com: Noticias de Cine, Series, Cómics y Videojuegos

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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