Derechos Humanos

Dos mujeres logran el primer matrimonio igualitario de Bolivia tras una batalla legal de cuatro años

Scarlett Rocha y Fabiana Justiniano obtuvieron el reconocimiento del Estado boliviano, un hito que desató apoyos y críticas.

Redacción3 min de lectura
Tras años de lucha, dos mujeres logran el primer matrimonio igualitario de Bolivia: apoyos y críticas

Scarlett Rocha y Fabiana Justiniano se convirtieron en la primera pareja del mismo sexo en contraer matrimonio civil en Bolivia, tras casi cuatro años de lucha legal. El 7 de agosto, ambas de 29 años, se vistieron de blanco y dieron el "sí, acepto" ante un oficial del Registro Civil en Santa Cruz, que les otorgó el certificado de matrimonio y una libreta familiar.

El hecho marca un hito en un país donde la Constitución y el Código de Familia definen al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Para lograrlo, la pareja recurrió a un artículo de la carta magna que dispone la aplicación preferente de los tratados internacionales de derechos humanos cuando ofrecen mayores protecciones que la ley boliviana.

Sus abogados invocaron un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) que sostiene que las parejas del mismo sexo deben tener acceso a las mismas protecciones jurídicas que las heterosexuales. El caso llegó al Tribunal Constitucional en La Paz, que el 13 de marzo falló a favor de la pareja.

"Cuando vi esto (el certificado de matrimonio) físicamente en la mesa, supe que ahora es realidad", dijo Rocha a The Associated Press, sentada junto a Justiniano en la casa que comparten con sus siete mascotas en la región oriental de Santa Cruz. "Vino como esa tranquilidad de que ahora puedo bajar las defensas y realmente disfrutar de lo que es un matrimonio", agregó.

La noticia fue recibida con alegría por la comunidad LGBTI de Bolivia, pero sectores conservadores, incluidas las iglesias evangélicas, señalaron que el fallo es inconstitucional. "Creo que no es correcto", dijo Lucía Vargas, una ama de casa de 40 años, quien sostuvo que "por algo Dios creó al hombre y a la mujer para formar una sola carne". En tanto, Óscar Rocha, un comerciante de 45 años, opinó que el mundo "ha cambiado muchísimo, evolucionó y es bueno que una persona pueda hacer lo que quiera hacer".

Rocha, de padres bolivianos, estudió neurociencias en su natal Estados Unidos, mientras que Justiniano estudió psicología en una universidad estatal en Santa Cruz. Ambas provienen de familias conservadoras y "salir del clóset" no fue fácil. "Mi familia en Estados Unidos lo tomó más abiertamente, lo pudieron entender. Cuando llegué acá y me tocó salir del clóset de vuelta con mi familia de aquí, ahí me di cuenta de los privilegios, porque fue mucho más difícil", señaló Rocha. Justiniano, por su parte, aseguró que lo que más le costó fue decírselo a su abuela, que la crió, pero una vez que lo entendió se convirtió en su "gran apoyo".

La pareja buscaba algo más que la unión libre, que ya estaba reconocida en Bolivia desde 2020, cuando se registró la primera unión civil de dos hombres. Querían el reconocimiento social y el peso simbólico del matrimonio del que disfrutan las parejas heterosexuales y, en particular para Rocha, la certeza de que su unión sería reconocida si se mudaban a Estados Unidos.

"El matrimonio es legal", dijo a AP Paola Tapia, responsable de la Unidad de Poblaciones de la Defensoría del Pueblo. "Pero todavía falta materializarlos... Hablo del tema del registro de hijos y de la seguridad social, en los que hay que ir avanzando poco a poco" a través de nuevas presentaciones judiciales, agregó.

Mateo Rodrigo, abogado de la ONG Igual, que ayudó en el proceso, explicó que Rocha y Justiniano "han sido las únicas valientes que han decidido enfrentarse a todo el sistema y sufrir todo lo que han sufrido para lograr esto". "Lo que han hecho es abrir una esperanza y una puerta para que otras parejas también logren el reconocimiento de su matrimonio" mediante otro proceso legal, agregó.

En Latinoamérica, solo nueve países permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo. Argentina fue el primero en legalizarlo en 2010, y Cuba y México lo hicieron en 2022. En Bolivia, la influencia política de grupos católicos y evangélicos ha sido un obstáculo para la aprobación de estas uniones.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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