Medio Ambiente

El huillín regresa al Parque Nacional Los Alerces tras 60 años de ausencia

La nutria endémica, considerada localmente extinta, reaparece en ríos y lagos del área protegida, marcando un hito para la conservación.

Redacción2 min de lectura
Tras 60 años de ausencia: la sorpresiva reaparición del huillín en el Parque Nacional Los Alerces deja una lección

El huillín (Lontra provocax), una nutria endémica del sur de Argentina y Chile, ha regresado al Parque Nacional Los Alerces después de más de 60 años de ausencia. Considerada localmente extinta, la especie fue retirada en 2018 del listado de Especies de Vertebrados de Valor Especial del área protegida. Sin embargo, en mayo de 2021, guardaparques registraron un ejemplar nadando en el río Frey.

Posteriores campañas científicas entre junio y agosto de 2022 confirmaron la presencia continua de la especie en el Río Grande, mediante cámaras trampa, huellas y avistamientos directos. En 2024 también se confirmó su presencia en el Lago Rivadavia. Este retorno representa el primer registro confirmado en sistemas de agua dulce al sur del Parque Nacional Nahuel Huapi en tiempos modernos.

El biólogo Camilo Rotela, con casi una década de trabajo en Los Alerces, explicó a LA NACION que el huillín es un depredador tope en los ambientes acuáticos patagónicos. "Su regreso es un indicador irrefutable de que los ríos, lagos y bosques ribereños del parque conservan una calidad ambiental que permite el mantenimiento y la expansión de poblaciones de la especie", aseguró.

Durante décadas, el ecosistema funcionó sin esta pieza clave, pero su retorno restablece interacciones ecológicas críticas. Al estar catalogado "En Peligro de Extinción" en Argentina, el hecho de que colonice activamente nuevos territorios demuestra que las poblaciones remanentes tienen vitalidad para expandirse, disminuyendo los riesgos de aislamiento genético.

Rotela subrayó que este es un "indicador del éxito de la conservación", que valida el impacto positivo de las áreas protegidas y la prohibición de su caza, vigente desde 1950. Los huillines reaparecieron en al menos cinco subcuencas del parque, con una distribución que abarca desde el Lago Rivadavia hasta el paso Futaleufú.

Históricamente, la caza desmedida por su piel redujo en un 80% su distribución original en la Patagonia argentina. A esto se sumaron las alteraciones de las costas y la construcción del Complejo Hidroeléctrico Futaleufú en la década de 1970, que inundó valles y fragmentó sus rutas de dispersión.

Los científicos manejan dos hipótesis sobre su regreso: un subregistro histórico, ya que la especie estuvo presente en densidades muy bajas, o la recuperación paulatina gracias a la prohibición de la caza y la mayor conciencia ambiental. Además, el hallazgo en sus fecas de restos compuestos 100% por peces, sin crustáceos, demuestra su plasticidad adaptativa y desafía el dogma científico previo.

El huillín se ha convertido en un emblema viviente de que la conservación funciona, pero persisten desafíos como regular las actividades recreativas en las costas, investigar el impacto del visón americano y mitigar las amenazas de los perros domésticos. El futuro requerirá la coordinación entre Parques Nacionales, las autoridades de Chubut y Chile, dada la naturaleza binacional de las cuencas que utilizan como corredores biológicos.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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