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Emily Watson reveló que creció en una secta religiosa estricta y cómo logró salir

La actriz británica contó su dura infancia en una escuela londinense y cómo el cine la ayudó a liberarse.

Redacción2 min de lectura
Emily Watson reveló que creció “en una especie de secta religiosa muy estricta” y contó cómo logró salir

Emily Watson sorprendió al público durante su discurso en el Festival de Cine de Sarajevo, donde recibió el premio honorífico Corazón de Sarajevo. La actriz repasó su infancia y reveló que creció “en una especie de secta religiosa muy estricta”. Contó que tomó conciencia de lo vivido recién en 1996, cuando interpretó a una joven en una situación similar en la película Contra viento y marea, de Lars von Trier.

La multipremiada intérprete, de 55 años, se refirió a su paso por la Escuela de Filosofía y Ciencias Económicas de Londres, institución a la que muchos califican de “culto”. “Algunas partes fueron muy felices y otras muy extrañas”, explicó. “Nací en una familia muy cariñosa, pero crecí en una especie de secta religiosa muy estricta”, sostuvo.

En ese contexto, Watson aseguró que su fe inicial le impidió encontrar su vocación artística. “De joven era una persona muy devota. Sentía mucho esa fe. Por eso me costó un tiempo encontrar mi camino”, afirmó. Sin embargo, la actuación fue su salvación. Primero el teatro y luego el cine, con el film de Von Trier, donde dio vida a Bess McNeil, una mujer que se rebela contra una comunidad religiosa extrema.

La actriz confesó que ese papel fue “un momento de ruptura” y le permitió entender su pasado desde otra perspectiva. “Sabía que tenía cierta afinidad con este personaje”, agregó. También recordó que, cuando anunció en la facultad que haría esa película, le dijeron “sin rodeos” que no debía hacerlo. “Me llamaron y me dijeron que me fuera con mi falta de dignidad a otra parte”, relató.

Watson explicó que dejar atrás esa comunidad le generó una sensación contradictoria. “Estaba profundamente desconsolada, pero también sentía que el corazón se me desbordaba de libertad”, dijo. Comparó esa experiencia con “una explosión nuclear” que la dejó expuesta a la luz y a la energía. “Me sentía como un cable que acababan de desenchufar”, añadió.

La película se estrenó en el Festival de Cannes de 1996, cuando Watson tenía 29 años. Sus padres, que seguían en la organización, la acompañaron. “Fue un poco incómodo porque, por un lado, me apoyaron y fueron muy amables al respecto”, recordó. “Mi padre, cuando salió de la proyección, quedó pálido”, confesó. A pesar de la tensión, aseguró que con el tiempo lograron comunicarse y superar el conflicto.

Con los años, la actriz se sintió más cómoda para hablar de su pasado y consideró que la sociedad también avanzó en la comprensión de los traumas infantiles. “Me llevó toda una vida desentrañarlo. En 1996 no habría podido explicar nada de esto. Estaba muy a la defensiva”, reconoció.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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