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Escrituras trabadas en Provincia: ARBA acumula 60 días de atraso por conflicto gremial

Un paro en el área de Catastro paralizó la emisión de documentos catastrales y frenó miles de operaciones inmobiliarias en toda la provincia de Buenos Aires.

Redacción3 min de lectura
Escrituras trabadas en Provincia: ARBA acumula 60 días de atraso por conflicto gremial
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Hace aproximadamente dos meses un conflicto gremial en ARBA paraliza gran parte de las operaciones inmobiliarias en la Provincia de Buenos Aires. La disputa derivó en jornadas reducidas de trabajo en el área de Catastro, el organismo responsable de verificar que las medidas de los inmuebles coincidan con la documentación oficial. Los atrasos acumulados ya superan los 60 días.

El conflicto tiene origen en reclamos salariales y laborales de los trabajadores nucleados principalmente en ATE, quienes realizaron retenciones de tareas, asambleas y medidas de fuerza. Al no emitirse ni aprobarse en tiempo y forma los estados parcelarios e informes catastrales, los escribanos no pueden avanzar con la firma de las operaciones. Como está afectado el primer eslabón del proceso de escrituración, se retrasó toda la cadena.

El jueves 7 de mayo se alcanzó un acuerdo preliminar en el que los trabajadores se comprometieron a retomar sus tareas con normalidad. Sin embargo, el pacto definitivo que se iba a firmar una semana después no prosperó. Según consultaron fuentes notariales, no se logró un acuerdo final y las negociaciones continúan: los gremios están de acuerdo con el ofrecimiento pero el personal no está convencido. A pesar del impasse, afirman que se retomó el trabajo.

El impacto en el sector es significativo. "Es un desastre: hace 60 días que está frenado gran parte del mercado de operaciones", aseguró Diego Cazes, director general de LJ Ramos. Los inmobiliarios advierten que la situación afecta a múltiples actividades vinculadas al mercado de propiedades: desde agrimensores y escribanías hasta estudios jurídicos deben explicar a los clientes por qué sus compras están demoradas.

El problema se vuelve aún más complejo en las operaciones encadenadas, donde intervienen varias propiedades. Cuando un vendedor de la Capital intenta comprar en Provincia y el comprador porteño desconoce las razones del atraso, las inmobiliarias deben mediar. "Es un tema cruel en el que hay que buscar soluciones para que las familias no se queden en la calle", comentó Daniel Salaya, dueño de una inmobiliaria local.

Cabe aclarar que no todas las escrituras requieren estado parcelario. Solo es necesario en inmuebles con superficies descubiertas como lotes, construcciones sobre lotes, casas o departamentos con terrazas. Aun así, la afectación del trámite genera un cuello de botella de proporciones considerables.

"Las operaciones inmobiliarias se suelen resolver en 30 a 45 días y, ya que durante 30 días no haya habido cédulas catastrales, te genera un cuello de botella que retrasa mucho", explicó Maximiliano D'Aria, director de D'Aria Propiedades. Según su diagnóstico, hasta que ARBA opere con normalidad y se resuelva la acumulación de operaciones, se necesita un mínimo de cuatro meses.

Las demoras generan que muchas operaciones queden abiertas y se pospongan indefinidamente. Hay casos en los que los compradores desisten de la compra. "Es una traba importante en un mercado que viene complicado y en el que las operaciones avanzan con baja velocidad", sostuvo Cazes, advirtiendo que el cliente puede "enfriarse" y abandonar la operación.

Eduardo Rizzo, escribano de la provincia de Buenos Aires, corroboró la gravedad: "Las operaciones fueron afectadas de forma casi total; no se pueden prácticamente firmar, y muchas operaciones quedaron en el aire". Agregó que los escribanos se ven "inmersos en una situación que nos es totalmente ajena y de la cual no tenemos ni causa ni responsabilidad".

Ante este escenario, las inmobiliarias comenzaron a buscar mecanismos para sostener las operaciones. Desde algunas firmas explican que optan por firmar boletos de compraventa con plazos más largos o de manera preventiva, dejando inserto una condición suspensiva que implique la posibilidad de prórroga. Mientras tanto, fuentes del gobierno provincial insisten en que se están reorganizando las tareas para avanzar con los trámites atrasados.

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