Salud Mental

Estanislao Bachrach: claves para reducir el sufrimiento y alcanzar la plenitud

El biólogo molecular explicó cómo la meditación y la respiración pueden transformar el cerebro y aliviar el malestar emocional.

Redacción3 min de lectura
Estanislao Bachrach, especialista en neurociencia: “Los mejores analgésicos están en el estómago”

El biólogo molecular Estanislao Bachrach afirmó que la estabilidad emocional y la plenitud personal están al alcance de cualquiera que esté dispuesto a entrenar su mente. En una entrevista reciente, el especialista en neurociencia propuso un cambio de paradigma: dejar de depender solo de fármacos y recurrir a herramientas internas como la respiración y la meditación.

“Yo creo que cualquiera puede acceder. Muchos no podemos acceder solos; necesitamos de un coach, de un terapeuta, de un mejor amigo”, aseguró Bachrach. Y agregó: “Requiere de disciplina, de tiempo, de esfuerzo, de atención –lo que los adultos decimos no tener–, pero creo que cualquiera puede acceder”.

El especialista, que padece migrañas crónicas, aseguró que aprendió a distinguir entre el dolor físico y el sufrimiento mental. “Creo que los mejores analgésicos están en el estómago y cuando cambiás la forma de respirar, los patrones respiratorios, calma el dolor, pero sobre todo desaparece el sufrimiento”, remarcó.

Bachrach explicó que la meditación modifica la estructura cerebral. “Se empieza a modificar la estructura y, a veces, la función de ciertas áreas del cerebro, de las neuronas. En especial, la atención, porque meditar es llevar la atención a un solo lugar”, detalló.

El investigador señaló que los efectos de la meditación son visibles en resonancias magnéticas y que se pueden sentir en el cuerpo. Sin embargo, advirtió que los cambios no son permanentes si no se sostiene la práctica: “Si uno va al gimnasio a hacer bíceps dos meses y después no va más, el músculo vuelve a su lugar. Lo mismo ocurre con el cerebro. Si vos entrenás con meditación durante varios meses y después dejás de meditar, vuelve hacia atrás”.

La ciencia moderna respalda estos beneficios. “Por muchos años, gracias a la no tecnología, no había mucha evidencia científica del impacto que tenía esto en el cuerpo, el cerebro y, sobre todo, en el bienestar”, sostuvo Bachrach. “Hoy ya hay muchísima evidencia científica del impacto que tiene en sentirse mejor. ¿Quién no quiere sentirse mejor en la vida? Entonces, yo siempre digo que no hay que usar estas herramientas, pero están ahí a disposición. Son gratis, son fáciles de aprender, pero requieren de paciencia, esfuerzo, disciplina, constancia… cosas que el adulto no tiene”, agregó.

Bachrach también diferenció entre el dolor biológico y el malestar emocional. “Yo sufro de migrañas crónicas y empecé a darme cuenta, con la ayuda de un terapeuta cognitivo-conductual, que, además de que me dolía mucho, sufría mucho. Ahí empecé a distinguir la diferencia entre sufrir (tiene que ver más con la mente) y el dolor, que es algo natural que le pasa al cuerpo y siempre se va. El dolor aparece y siempre se va. Ahora me sigue doliendo, pero no sufro más”, afirmó.

Para afrontar las crisis, el experto recomendó buscar herramientas personales y apoyo en el entorno. “Creo que cada uno tiene que encontrar su propia herramienta o herramientas para que ese sufrimiento sea solo dolor. Y buscar ayuda, a veces, no tiene que ver con un médico, tampoco tiene que ser un terapeuta. Puede ser una persona, un familiar que uno quiere o que te quiere, un mejor amigo”, concluyó.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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