Felipe Mc Gough revela cómo trajo la Fórmula 1 a la Argentina y su vínculo con Ecclestone
El dirigente reconstruyó la negociación que devolvió el Gran Premio a Buenos Aires en 1995 y su relación de 46 años con el exdueño de la categoría.

Felipe Mc Gough tenía 22 años cuando entró en una casa rodante del paddock en el Gran Premio de Austria con un sobre que contenía 5000 dólares. Debía entregárselo a un argentino que trabajaba para la Fórmula 1, pero en su lugar apareció Bernie Ecclestone, el dueño de la categoría. Ese encuentro, ocurrido en 1980, marcó el inicio de una relación que se extendería por décadas y que resultaría clave para que la Fórmula 1 volviera a correr en la Argentina.
Mc Gough, de 68 años y con 46 temporadas ligado al automovilismo, reconstruyó ese recorrido en una entrevista con Prensa X. Desde sus primeros trabajos como ayudante en la escudería Shadow hasta las gestiones que permitieron el regreso del Gran Premio a Buenos Aires en 1995, el relato incluye a Carlos Reutemann, Ayrton Senna, Carlos Menem y una negociación que estuvo cerca de fracasar.
“Le di 5000 dólares. Le dije: ‘Tengo este sobre para darle a Alex’. Me respondió: ‘Alex no está. ¿Qué necesitás?’”, recordó Mc Gough sobre aquel primer encuentro con Ecclestone. “Abrió el portafolio, la tiró dentro, lo cerró y me dijo: ‘Gracias’. Y yo me quedé pensando: ‘Bueno, che, ¿un recibo, una cosita...?’”.
Ecclestone no era un personaje más del paddock. Había sido piloto, representante y dueño del equipo Brabham antes de convertirse en el hombre que manejó el negocio de la Fórmula 1 durante décadas. Negoció derechos comerciales y televisivos, y fue una figura central en la transformación de la categoría en un espectáculo global. Su etapa al frente de la F1 terminó en 2017, cuando Liberty Media completó la compra del negocio.
“Siempre me ayudó con la carrera de Argentina. Si no hubiese sido por él, no la podríamos haber hecho”, sostuvo Mc Gough. “Siempre tuvo a la Argentina muy cercana a su corazón. El Lole corrió con él y conoce la historia desde la época de Fangio”.
La relación entre ambos se mantuvo a lo largo del tiempo. “Hace 46 años que tenemos relación. Hace un mes estuve visitándolo en Suiza, donde vive ahora. Almorzamos con su mujer. Cumple 96 años. Está super bien de la cabeza. Se acuerda de todo”, contó.
Mc Gough nació en Buenos Aires el 21 de marzo de 1958. Vivió entre la Argentina y los destinos de su padre, embajador argentino en el exterior, y heredó de él la pasión por los autos. Su primer recuerdo ligado a la Fórmula 1 es de 1974, cuando vio el Gran Premio de Argentina que ganaba Carlos Reutemann.
“De repente escuché un grito y no entendía qué pasaba: ‘¡Se quedó Lole! ¡Se quedó Lole!’. Fue cuando se quedó sin nafta en el autódromo, cuando le faltaba media vuelta para ganar la carrera”, rememoró. “Inclusive Perón había ido a verlo pensando que ganaba ese día”.
A los 17 años, cuando terminó el colegio, decidió que se dedicaría a los autos. En 1979 intentó trabajar con los equipos en Europa, pero el primer intento fracasó. Al año siguiente se fue por primera vez y ya no paró. Se instaló en Shadow, una escudería que había nacido en Estados Unidos y terminó siendo británica.
“Fui como ayudante y hacía de todo: tomaba la presión de las gomas, limpiaba las llantas, todo lo que tenés que hacer empezando desde abajo. En el equipo era el ‘che pibe’”, describió. “Che, pibe traé esto, llevá lo otro, llevá una pieza de un motor que tenemos que arreglar, volvé, manejá...”.
Su madre, que al principio no quería saber nada con la idea, terminó siendo quien lo ayudó económicamente para que pudiera irse a Europa. “Como en todos los sueños, siempre hace falta gente que te ayude en el camino”, afirmó.
La carrera de Mc Gough en la Fórmula 1 continuó más allá de Shadow. En 1980, el Gran Premio de Francia fue la última carrera en la que el equipo compitió. Durante esa temporada conoció al equipo de Carburando y a Cacho González Rouco, y comenzó su transición al periodismo especializado. Con el tiempo, se convirtió en el hombre clave para las negociaciones que permitieron el regreso de la Fórmula 1 a la Argentina en 1995, una hazaña que pocos creían posible.
Fuente: LA NACION
Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.
¿Te gustó esta nota?
Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.
Seguí leyendo sobre #fórmula 1 argentina
Ver todas →Más en Deportes
Más leídas
7 días- 1
Sydney Sweeney cumple 29 años: de la polémica campaña desnuda a sus próximos desafíos en Hollywood
Espectáculos · 12 sep
- 2
Molinos compra una planta en Tucumán y desembarca en el negocio de las galletitas
Economía · 10 sep
- 3
Gabriela Gruszko: del mundo corporativo al arte tras una intoxicación química
Salud · 9 sep
- 4
Luciana Aymar y Fernando González: una década de amor y dos hijos en común
Espectáculos · 3 sep
- 5
El Padrino, la pizzería de Caballito que nació de una librería fundida y resiste desde 1975
Gastronomía · 11 sep







