Economía Agrícola

Guanacos en Santa Cruz: esquilan 1.200 animales y exportan fibra a US$250 el kilo

Una pareja de productores de Gobernador Gregores desarrolla un método para amansar chulengos, esquilarlos y volver a esquilarlos cada año, con trazabilidad y sin cercos especiales.

Redacción••3 min de lectura
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Guanacos en Santa Cruz: esquilan 1.200 animales y exportan fibra a US$250 el kilo

En Gobernador Gregores, Santa Cruz, Mónica Reinsch y Eric Agustín llevan adelante una prueba piloto para producir fibra de guanaco a partir de recolectar los animales en el campo, amansarlos, esquilarlos y hacerles un seguimiento para volver a esquilarlos al año siguiente. Ya esquilaron unos 1.200 guanacos desde 2019 y exportan la fibra a US$250 el kilo.

El emprendimiento, Nativa Guanacos SAS, se presentó en la Primera Jornada del Guanaco en la estancia La Angostura, con demostraciones de arreo de chulengos —la cría de un año—, esquila y manejo a campo. Representará a Santa Cruz en el Concurso Emprendimiento Argentino 2026.

“Hay que convertir al guanaco en un recurso ganadero, y eso es lo que estamos demostrando”, sostienen ambos. “El guanaco tiene que ser revolucionario”, afirman. La propuesta busca un punto medio entre quienes quieren sacar a los animales de los campos y quienes pretenden que solo existan guanacos.

El esquema se inspira en la cría en trashumancia del noroeste argentino, donde el pastor acompaña todo el día a alpacas y llamas, rota los pastizales y los lleva de una aguada a otra. Según la pareja, no requiere cercos altos ni instalaciones especiales: se adaptan las mismas que ya se usan en la actividad ganadera. Para conocer el manejo de los camélidos viajaron al norte argentino, Bolivia y Perú.

La provincia cuenta con un Plan de Manejo del Guanaco que autoriza la esquila en silvestría o en criaderos. La primera opción no permite la trazabilidad y los criaderos tienen alto costo de infraestructura y alimentación. Por eso proponen un modelo que combina amansamiento mínimo desde el año de vida y acostumbrar a los animales a regresar a los corrales, lo que habilita la trazabilidad de la fibra.

El ensayo se realiza en Las Tunas, una estancia de 33.000 hectáreas a 30 kilómetros de Gregores y a siete de la ruta 40, propiedad de la familia de Agustín. Allí conviven 500 vacunos, 400 ovejas y 200 chulengos amansados. La meta es llegar a 2.000 madres mansas. El primer encierro de guanacos fue en 2018.

“Están habituados a saber que el humano no les hace nada, que los perros tampoco, y tienen un suplemento de forraje en invierno, lo que los hace elegir quedarse ahí”, explica Reinsch. Los animales conservan su estructura social, lo que también los ayuda a volver. El arreo se hace con perros: durante la jornada llevaron a los animales diez kilómetros desde Las Tunas hasta La Angostura.

Del trabajo con los animales se ocupa Emilio, hijo de Eric, de 19 años, que acompaña a su padre desde los 14. Al llegar, los animales pasan por un corral de adaptación, comen avena y pasto, y luego se les coloca un bozal hasta que aceptan el freno y se dejan cabrestear.

Para Agustín, la clave es cambiar la mentalidad del ganadero que ve al guanaco como un problema y no como un recurso. “El ganadero tiene razón, porque hoy pierde con el guanaco”, plantea. En su opinión, la población solo se controlará si se encuentra la forma de ganar dinero con el animal: “Meterlo en la lógica ganadera es la única forma de salir adelante”.

El mensaje está dirigido al pequeño productor: “Que siga con la oveja, pero que también empiece con el guanaco”. La fibra es la razón económica. Según Reinsch, la de guanaco equivale a la de vicuña: los análisis de laboratorio de Nativa Guanacos dieron entre 13 y 15 micrones, contra 12 y 13 de la vicuña. Agustín maneja los precios: US$250 el kilo de fibra cruda esquilada en silvestría, frente a US$580 de la vicuña.

La experiencia se suma a otras iniciativas que buscan valorizar la producción patagónica, como el modelo de esquila y exportación de fibra que ya se prueba en la provincia. A los animales esquilados les colocan una caravana en el cuello con sus datos para hacer el seguimiento y volver a esquilarlos al año siguiente.

Por qué importa

El proyecto propone una salida económica al conflicto entre ganaderos y ambientalistas por el guanaco: si el animal genera ingresos, deja de ser visto como una amenaza para la oveja. La fibra, comparable a la de vicuña, abre una alternativa para productores chicos de la Patagonia.

Qué sigue

Nativa Guanacos representará a Santa Cruz en el Concurso Emprendimiento Argentino 2026 y busca sumar productores para replicar el modelo. La meta es llegar a 2.000 madres mansas en Las Tunas.

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