Educación

IA en las aulas: el debate sobre cómo evitar que los estudiantes dejen de razonar

Expertos advierten que el uso irrestricto de inteligencia artificial en la escuela puede afectar el pensamiento crítico de los alumnos.

Redacción3 min de lectura
IA en el aula: la urgencia de redefinir la educación antes de que las futuras generaciones no puedan razonar

La irrupción de la inteligencia artificial generativa en las aulas argentinas encendió una alerta entre educadores y especialistas. El temor: que los estudiantes obtengan altas calificaciones sin realizar el esfuerzo cognitivo necesario, lo que a largo plazo podría erosionar su capacidad de razonamiento.

La discusión no es nueva, pero se intensificó en los últimos meses a medida que herramientas como ChatGPT se volvieron de uso cotidiano entre alumnos de todos los niveles. Un informe reciente del Ministerio de Educación de la Nación reveló que el 42% de los estudiantes secundarios utiliza IA para resolver tareas escolares de manera habitual.

Para la pedagoga María Elena García, directora del Instituto de Investigaciones Educativas de la Universidad de Buenos Aires, el problema no es la tecnología en sí, sino la falta de marco pedagógico. "La IA puede ser una herramienta valiosa si se la integra con criterio, pero hoy estamos viendo un uso acrítico que reemplaza el proceso de aprendizaje", aseguró.

En las escuelas privadas más tradicionales, el fenómeno ya generó medidas concretas. Algunos colegios prohibieron el uso de celulares durante las horas de clase, mientras que otros optaron por rediseñar las evaluaciones para que sean presenciales y sin acceso a internet. Sin embargo, los especialistas coinciden en que las soluciones aisladas no alcanzan.

El Ministerio de Educación convocó a una mesa de trabajo con expertos en tecnología y pedagogía para elaborar lineamientos comunes. La idea es que las provincias adopten criterios homogéneos sobre cómo incorporar la inteligencia artificial en los contenidos curriculares. El primer borrador del documento se conocería antes de fin de año.

Mientras tanto, los docentes reclaman más formación. "Nosotros también estamos aprendiendo a usar estas herramientas. No podemos enseñar a los chicos a pensar críticamente con la IA si nosotros mismos no la dominamos", explicó Jorge Fernández, profesor de historia en un colegio público de la Ciudad de Buenos Aires.

Los padres, por su parte, observan con preocupación el cambio en los hábitos de estudio de sus hijos. Laura Rodríguez, madre de dos adolescentes, contó a este medio que notó que su hija de 16 años dejó de leer los textos completos para las materias de ciencias sociales. "Antes se sentaba a subrayar, a hacer resúmenes. Ahora le pide a la aplicación que le haga el resumen y lo copia textualmente", relató.

El debate trasciende lo escolar. La pregunta de fondo es qué tipo de habilidades serán necesarias en un mundo donde la IA puede escribir ensayos, resolver ecuaciones o programar. Para el filósofo Ricardo Gómez, autor de varios libros sobre tecnología y sociedad, la respuesta no es renunciar a la herramienta, sino formar ciudadanos capaces de usarla con sentido crítico. "Si no enseñamos a los chicos a cuestionar lo que produce la IA, vamos a criar una generación que acepta pasivamente lo que le dicen las máquinas", afirmó.

Algunas experiencias piloto ya muestran caminos posibles. En la provincia de Mendoza, un grupo de escuelas técnicas implementó un taller de programación y ética de la IA para alumnos de los últimos años. El proyecto, que comenzó en marzo, busca que los estudiantes aprendan a identificar sesgos en los algoritmos y a evaluar la confiabilidad de las respuestas generadas.

Los resultados preliminares son alentadores. Según los docentes a cargo, los alumnos pasaron de un uso meramente instrumental a un análisis más profundo de las herramientas. "Empezaron a preguntarse por qué la IA responde de una manera y no de otra. Eso es exactamente lo que queremos: que piensen, no que copien", destacó la coordinadora del programa, Silvia Pereyra.

La urgencia de redefinir la educación no es solo local. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) publicó en 2023 una guía sobre el uso de IA en las aulas, en la que insta a los países a fijar límites claros. Argentina, por ahora, no cuenta con una normativa nacional específica.

Mientras se espera que las autoridades tomen decisiones, las familias y las escuelas ensayan respuestas. La clave, coinciden los especialistas, es no demonizar la tecnología ni dejarla actuar sin control. El desafío es encontrar el punto justo en el que la IA potencie el aprendizaje sin reemplazarlo.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Educación