Emprendimiento

Iara Weich, la hija de Julián Weich, dejó tres carreras y fundó una marca de moda circular que desembarcó en España

La joven inició Medicina, Administración de Empresas y Publicidad, pero ninguna la convenció. Hoy tiene locales en Buenos Aires y Barcelona con ropa de segunda mano de lujo.

Redacción2 min de lectura
La nueva vida de Iara, la hija de Julián Weich: dejó la carrera de Medicina y abrió su propia marca de moda circular que ya llegó a España

Iara Weich, hija del reconocido actor y conductor Julián Weich, encontró su verdadera vocación en el mundo de la moda circular tras abandonar tres carreras universitarias. La joven, que mantiene un perfil bajo, es cofundadora de Bunker, una marca de ropa usada seleccionada que ya cuenta con locales en Buenos Aires y Barcelona.

Antes de dedicarse a este emprendimiento, Iara inició Medicina, Administración de Empresas y Publicidad, aunque ninguna de esas carreras logró retenerla. Fue después de la pandemia del coronavirus cuando notó un cambio en la industria textil y una mayor conciencia sobre la durabilidad de las prendas.

El proyecto nació casi por casualidad: junto a su mejor amiga organizó una feria americana para vender ropa que ya no usaban. La convocatoria superó las expectativas y las impulsó a repetir la experiencia con prendas de amigos y familiares, a quienes les daban un porcentaje de las ventas. Con el tiempo, la iniciativa evolucionó hacia un showroom y luego a una marca con identidad propia.

Uno de los pilares de Bunker es la selección previa de las prendas. Cada pieza se evalúa según su estado, estilo y vigencia. De a poco, dejaron las marcas nacionales para incorporar firmas internacionales como Prada, Gucci o Dolce & Gabbana. El objetivo es ofrecer ropa de segunda mano de alta calidad y, al mismo tiempo, prolongar la vida útil de la indumentaria.

La propuesta creció hasta tener dos locales físicos, uno en la Argentina y otro en España, además de venta online y más de 124 mil seguidores en redes sociales. A pesar del éxito, Iara prefiere mantenerse alejada de los reflectores y no tiene presencia activa en las plataformas digitales.

Sus socias la describen como una persona meticulosa y comprometida. “Con Iaru somos socias, pero principalmente amigas. Hace casi cuatro años que trabajamos juntas, tirando para el mismo lado”, contaron. Y agregaron: “Ella es la más ‘ordenada’, la que lleva los números, el orden, está atrás de cada uno de los pedidos y cada una de las tareas”.

Pero su rol no se limita a lo administrativo. Según relataron, Iara es una suerte de “comodín” que se adapta a distintas necesidades. “A veces le toca pasar ropa, otras responder mails, hacer lo administrativo, pelear con el sistema de gestión, comprar ropa y, obviamente, me estoy olvidando de algunas más”, enumeraron.

“Está siempre al pie del cañón cuidando de nuestro bebé. Es la mejor socia que me pude elegir. Es de esas personas que lleva la camiseta puesta, incondicional como ninguna y la que siempre tiene la palabra justa”, destacaron sobre su dedicación al proyecto.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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