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Juan Cruz Mallía volvió a jugar tras 300 días y ya apunta a los Pumas

El back cordobés reapareció en el triunfo de Toulouse sobre Vannes por el Top 14 y se ilusiona con la Nations Cup de noviembre.

Redacción3 min de lectura
Juan Cruz Mallía volvió con destellos de su clase: la mejor noticia para los Pumas

Después de 300 días de recuperación, Juan Cruz Mallía volvió a jugar un partido oficial con la camiseta de Toulouse. El back cordobés ingresó en el complemento de la victoria como visitante sobre Vannes por 29-23, por la tercera fecha del Top 14 de Francia, y en 35 minutos dejó señales de su calidad intacta.

Mallía había sufrido la rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla derecha el 24 de noviembre de 2025, en el test-match que Inglaterra le ganó a la Argentina por 27-23, tras un tackle a destiempo del inglés Tom Curry. La lesión lo obligó a pasar por el quirófano y a atravesar una rehabilitación que combinó trabajo en Toulouse, en Clairefontaine (el centro de entrenamiento de la selección francesa de fútbol) y en la Argentina.

Su regreso no pudo ser más productivo. Con Toulouse ganando por apenas un punto (24-23), el cordobés reemplazó a Romain Ntamack, recibió un pase de su compatriota Santiago Chocobares a la salida de un scrum y con un kick bombeado con la pierna derecha habilitó a Blair Kinghorn, que corrió hasta el in-goal y apoyó el try cerca de la bandera. Después, Mallía se hizo cargo de una conversión compleja que salió pegada a un poste. Minutos antes, un cierre defensivo oportuno en su propio in-goal había evitado el try de Vannes.

El festejo con los brazos en alto fue una liberación. Cierra la lesión más grave de su carrera y abre una perspectiva que incluye, nada menos, la Nations Cup de noviembre con los Pumas. Una noticia que le sirve al entrenador Felipe Contepomi, que recupera una pieza capaz de romper líneas y desequilibrar con su inspiración.

Tras el partido, los jugadores de Toulouse se reunieron en un semicírculo en la cancha y el entrenador Ugo Mola tomó la palabra para dedicarle la victoria a Mallía, que se abrazó con cada uno de sus compañeros. El propio back había confesado a LA NACION a fines de mayo: “Jugar el fin de semana es lo que a uno lo apasiona, es lo que uno ama. Entonces, al no tenerlo, uno siente que le falta algo”.

Con 30 años cumplidos el 11 de este mes, Mallía aprovechó la rehabilitación para contactarse con deportistas que habían sufrido lesiones similares. “Es conocerse a uno mismo, saber hasta dónde puede ir, explorar sus límites. Uno va aprendiendo sobre su propio cuerpo”, contó. En su memoria queda la primera rotura de ligamentos cruzados, en 2016, cuando jugaba en el Jockey Club de Córdoba: “Sentí exactamente lo mismo, que la rodilla se me movió y se me puso todo duro alrededor”.

La dura entrada de Curry, entre arriesgada y desleal, generó un altercado con Contepomi, que le manifestó su malestar al rugbier inglés cuando este se acercó a saludar. “Fue imprudente y le rompió la rodilla a nuestro jugador. Sé que es parte del rugby, pero si no nos cuidamos, podría ser peligroso”, declaró el entrenador. Mallía, en cambio, fue comprensivo: “Vino a verme después del partido, me pidió disculpas y me dijo que no había tenido la intención de lesionarme. En ningún momento estuve enojado con él”.

Todo eso ya es pasado. Reapareció en el tetracampeón Toulouse como apertura y mostró un par de destellos. También puede jugar de fullback, centro o wing. Los Pumas lo esperan.

Por qué importa

Los Pumas recuperan a un back polifuncional clave para los planes de Felipe Contepomi de cara a la Nations Cup de noviembre. Su regreso amplía las variantes ofensivas de una selección que necesita seguir compitiendo al más alto nivel.

Qué sigue

Mallía seguirá sumando minutos en Toulouse para recuperar ritmo de competencia. La fecha clave es noviembre, cuando los Pumas disputen la Nations Cup y Contepomi defina si lo convoca.

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