Ciencia

La Tierra pudo enviar vida a Europa, la luna de Júpiter, durante millones de años

Científicos de la Universidad de Tbilisi estiman que partículas terrestres con bacterias impactaron el satélite y podrían haber sembrado su océano subterráneo.

Redacción2 min de lectura
Durante millones de años: científicos creen la Tierra envió vida al espacio y que las partículas estarían en una Luna de Júpiter

Un equipo de científicos de la Universidad de Tbilisi, en Georgia, planteó una hipótesis que vincula a la Tierra con la posibilidad de vida en Europa, la luna de Júpiter. Según el estudio, nuestro planeta habría expulsado durante miles de millones de años partículas de polvo cargadas de microorganismos que pudieron alcanzar el océano líquido que se esconde bajo la superficie helada de ese satélite.

La investigación, publicada en la revista de astrobiología de la Universidad de Cambridge, estima que el flujo de granos terrestres con bacterias sobrevivientes que impactaron Europa podría haber sido de aproximadamente 3,2 x 10^8 partículas por segundo. Esa cifra se calculó a partir de la eyección de material por colisiones de micrometeoritos en la atmósfera terrestre, las trayectorias orbitales y la gravedad de Júpiter.

El autor principal, Zaza Osmanov, explicó que las colisiones de micrometeoritos pueden lanzar al espacio partículas de polvo con bacterias a velocidades extremas. Mediante modelos matemáticos, el equipo determinó que, durante la existencia del océano interno de Europa, que se estima en 30 a 80 millones de años, la luna recibió un total de 300.000.000.000.000.000.000.000 de partículas terrestres.

La posibilidad de que esas bacterias lleguen al agua líquida depende de las fracturas en el hielo. Los llamados terrenos de caos, que cubren entre el 20% y el 40% de la superficie, se rompen periódicamente cada 1.000 a 100.000 años. Esas grietas ofrecerían un camino para que los granos alcancen el océano antes de ser desactivados por la radiación, que los inutilizaría en unos 10.000 años si quedaran expuestos en la superficie.

La hipótesis se enmarca en la teoría de la panspermia, propuesta en 1908 por el científico Svante Arrhenius. Esa idea sostiene que la vida en un planeta puede transferirse a otro mediante asteroides o polvo espacial que transporta microorganismos congelados. El proceso incluye tres pasos: la eyección del planeta de origen, el viaje interplanetario y el impacto en el destino.

Osmanov considera que la Tierra pudo haber “alimentado” a Europa con bacterias durante millones de años, lo que abre la esperanza de que ese satélite sea uno de los lugares con mejores condiciones para albergar formas de vida que se desarrollen en ambientes extremos.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Ciencia