Cultura

Leonardo Oyola publica Érase una vez en el Oeste, una carta a su hijo sobre el oficio de escribir

El escritor de Isidro Casanova reúne crónicas que cruzan el conurbano con el western y ponen el legado familiar en el centro

Redacción••2 min de lectura
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Reseña. Érase una vez en el Oeste, de Leonardo Oyola

Leonardo Oyola, nacido en Isidro Casanova en 1973, publica Érase una vez en el Oeste, un libro de crónicas editado por Qeja que tiene 120 páginas y se vende a $29.000. El volumen reúne textos atravesados por la cultura popular, el conurbano bonaerense y el western, y se organiza como un testimonio epistolar dirigido a su hijo Ramón.

La propuesta retoma una impronta que Oyola consolidó desde su charla TEDx de 2013, cuando dejó de ser un autor de nicho y pasó a poner en valor la inscripción de distintos retazos de la cultura popular en el cuerpo. “Escribir es como escuchar un cover. Una sensación de algo conocido. Familiar. Algo de todos. Algo tuyo. Algo nuevo. Es organizar una fiesta y que nadie se quede afuera”, sostuvo el escritor.

El libro avanza entre pensamientos arriba del tren, amistades nuevas en las caminatas a Luján, charlas de bar con veteranos, bailes como rituales, el rock como resistencia y las tragedias que sufrieron jóvenes en accidentes. Esos materiales construyen un territorio reconocible, aunque el autor esquiva la etiqueta fácil de “un día más en el planeta Tierra del conurbano”.

La propuesta asume un juego semántico entre el Oeste de Buenos Aires y los tiros del western, y merodea por escenarios de violencia y marginación. Sin embargo, lo más potente del volumen es la fuerza del legado: por eso Oyola escribe en forma epistolar, como un testimonio para su hijo, para contar las complejidades que supone no solo la escritura en sí, sino cómo alguien puede vivir de lo que le gusta sabiendo que la pérdida siempre está.

Donde ahora hay ruinas, había una esquina, una reunión, un entramado. Esa tensión entre lo que queda y lo que se fue recorre las páginas y le da espesor a un relato que no se limita a la nostalgia. El texto más emotivo es una oda al poeta Iousha, muerto tempranamente, donde el dolor rasante convive con la belleza del sentimiento comunitario.

Esa dimensión colectiva se nota en los bailes que propone el libro, entendidos como espacio de encuentro y de resistencia. La mirada de Oyola sobre el barrio no idealiza: registra pérdidas, violencias y márgenes, pero también afectos y rituales que sostienen a una comunidad. El resultado es un volumen breve que funciona como balance personal y como retrato generacional del conurbano.

Con Érase una vez en el Oeste, Oyola suma un nuevo título a una obra que lo consolidó como una de las voces más reconocibles de la narrativa argentina contemporánea. El libro se presenta como una pieza íntima, escrita para un lector único, pero que termina hablándole a cualquiera que haya crecido entre trenes, bailes y esquinas que ya no están.

Por qué importa

Oyola es una de las voces más reconocibles de la narrativa argentina actual y este libro lleva su mirada sobre el conurbano a un registro íntimo: el legado familiar. Interesa a lectores de literatura argentina y a quienes siguen la obra del autor de Isidro Casanova.

Qué sigue

El libro ya está disponible en librerías. Resta ver cómo lo recibe la crítica y si Oyola confirma presentaciones públicas o una gira de firmas en los próximos meses.

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