Ciencia

NASA capta actividad volcánica en remoto monte Michael del Atlántico Sur

Una imagen satelital del 24 de agosto reveló señales térmicas en el lago de lava del volcán de la isla Saunders.

Redacción3 min de lectura
Una imagen satelital de la NASA revela un remoto reino “muy activo” en el Atlántico Sur

Una imagen satelital de la NASA captada el 24 de agosto reveló actividad volcánica en el monte Michael, un remoto volcán ubicado en la isla Saunders, en el Atlántico Sur. El registro mostró una señal térmica procedente del lago de lava de su cráter, una pequeña columna volcánica y nieve oscurecida en la ladera norte.

La escasa nubosidad permitió observar el fenómeno pese a las difíciles condiciones invernales. La imagen fue obtenida por el instrumento Operational Land Imager (OLI) del satélite Landsat 8, perteneciente al programa conjunto de la NASA y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El monte Michael es un estratovolcán de 843 metros de altura, situado en el centro de la isla Saunders, que forma parte del archipiélago de las Sandwich del Sur. Este conjunto de islas volcánicas se extiende a lo largo de unos 350 kilómetros y surgió por la subducción de la placa Sudamericana debajo de la placa de Sandwich.

La imagen en color natural muestra el pico por encima del océano cubierto de hielo, con una señal infrarroja superpuesta en rojo que indica el calor del lago de lava persistente en el cráter. Una pequeña columna suspendida sobre el pico y la nieve oscurecida en las laderas del norte también evidenciaron la actividad continua.

La captura fue posible gracias a una inusual ausencia de nubosidad en una región que atraviesa meses de oscuridad durante el invierno. El Observatorio de la Tierra de la NASA informó sobre el hallazgo el 7 de septiembre.

Un análisis de anomalías térmicas detectadas durante 30 años mediante observaciones de Landsat, Sentinel y el Radiómetro Avanzado de Emisión y Reflexión Térmica Espacial (Aster) llevó a los investigadores a concluir que el monte Michael alberga un lago de lava persistente. Esta característica es poco habitual: solo un grupo reducido de volcanes en el planeta presenta formaciones similares, entre ellos el Kīlauea, el Nyamulagira y el Erta Ale.

Los instrumentos Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer (MODIS) y Visible Infrared Imaging Radiometer Suite (VIIRS) también aportaron observaciones térmicas para el seguimiento prolongado del volcán. Los datos del sistema MIROVA, que identifica puntos calientes volcánicos casi en tiempo real, indican que el volcán mantuvo actividad de baja intensidad durante los últimos años. Además, el satélite Aura de la NASA detectó emisiones habituales de dióxido de azufre y otros gases.

La ventana despejada sobre el monte Michael duró poco tiempo. El 1° de septiembre, una semana después de la primera captura, el satélite Landsat 9 volvió a pasar sobre la isla y encontró una atmósfera más activa. En esa oportunidad, el instrumento OLI registró una serie de nubes ondulatorias con forma de V sobre el océano y los fragmentos de hielo marino, un patrón similar a la estela de un barco producido por el pico que sobresale de las aguas.

Las imágenes en falso color captadas por el satélite Aqua mostraron, además, la probable presencia de un rastro volcánico asociado con la desgasificación de dióxido de azufre. De esta manera, las observaciones del 24 de agosto y del 1° de septiembre exhibieron tanto la actividad dentro del cráter como sus efectos sobre la atmósfera circundante.

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