Cultura

Neuropsicóloga argentina que trabajó en Japón: "Lo del ikigai, yo no lo vi"

Verónica Pérez vivió cuatro años en Tokio y cuestiona la idealización de la cultura laboral japonesa.

Redacción3 min de lectura
Verónica Pérez, neuropsicóloga que trabajó cuatro años en Japón: “Hay una moda de mistificar la cultura asiática; lo del 'ikigai', yo no lo vi”

La neuropsicóloga Verónica Pérez trabajó durante más de cuatro años en una residencia para ancianos con demencia en Tokio. Desde esa experiencia, cuestiona la visión romantizada que se tiene en Occidente de la cultura japonesa, en especial del concepto de ikigai, el supuesto propósito vital que guía la vida de los japoneses. "Hay una moda de mistificar la cultura asiática, de hacerla mucho más mística de lo que en realidad es. Lo del ikigai, yo no lo vi", afirmó en una entrevista.

La especialista en rehabilitación neurocognitiva también se refirió a la presión laboral extrema que se vive en ese país, donde en 2024 se registraron 67 muertes por enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares y 88 suicidios vinculados al exceso de trabajo, según el Instituto Japonés de Políticas Laborales y Formación.

Pérez describió una cultura "por y para el trabajo", donde la jornada puede extenderse de las ocho de la mañana a las diez de la noche, y donde "si tu jefe no se va, aunque tú hayas terminado, no te puedes ir". Esa norma no escrita se complementa con otras, como la obligación de aceptar salidas con superiores o la marcada jerarquía entre kohai (junior) y senpai (senior). "Cuando entras en un sitio nuevo, eres el kohai y tienes que hacer todo lo que te digan las personas con más antigüedad o tu jefe", explicó.

En ese contexto, la neuropsicóloga señaló que el "no" directo no existe y que, cuando un empleado no cumple las expectativas, se lo va apartando. "Normalmente se le cambia de sitio y se le sitúa cerca de las ventanas. Dicen: 'Bueno, como no hacen nada, pues por lo menos que miren por la ventana, a ver si cogen la indirecta'", relató.

Consultada sobre si esa rigidez beneficia a las empresas, Pérez respondió: "A nivel de eficiencia en el trabajo sí, pero no creo que les haya beneficiado en otro sentido". Y agregó: "No tenemos datos de cuánta gente con depresión, ansiedad o trastornos mentales derivados del trabajo hay verdaderamente allí, porque también se oculta mucho".

La especialista recordó que hace una década la salud mental no era un tema en el ámbito laboral japonés: "Si estabas quemado, es que eras un flojo". En ese marco, dijo haber tenido compañeros que desarrollaron "problemas de alcoholismo, porque lo único que les sacaba de su día a día y les quitaba esa presión y ese estrés era el alcohol".

No obstante, aclaró que las generaciones más jóvenes ya no siguen esos patrones. "Hoy tengo constancia de que la gente joven ya no sigue esos patrones. Pero sí está la gente más mayor, de otras generaciones, que sigue haciéndolo", sostuvo. Y citó un proverbio japonés: "El clavo que sobresale es el que más golpes recibe. Entonces, quieras o no, la sociedad les fuerza a ser igual que los demás y castiga al que es diferente".

En cuanto a la jubilación, Pérez explicó que en Japón muchos adultos mayores siguen trabajando porque el sistema de pensiones es insuficiente. "Allí el sistema de pensiones es muy bajito. Entonces, muchos jubilados siguen trabajando porque no pueden vivir solamente con la pensión que reciben del Estado", detalló. "Si vas a Japón, muchas veces ves a gente trabajando en restaurantes que a lo mejor tiene 90 años", agregó.

La entrevistada también se refirió al envejecimiento poblacional: en 2025, Japón alcanzó un récord histórico con 36,19 millones de personas mayores de 65 años, lo que representa el 29,4% de su población.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

Seguí leyendo sobre #ikigai

Ver todas →

Más en Cultura