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One Piece: Grand Gourmet, el juego que convierte a Sanji en chef de un restaurante

Bandai Namco y Kairosoft lanzaron un título de gestión de recursos con más de 400 personajes y duelos de comida entre los Sombrero de Paja y sus falsos imitadores.

Redacción••3 min de lectura
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One Piece: Grand Gourmet, el juego que convierte a Sanji en chef de un restaurante

One Piece: Grand Gourmet es un juego de gestión de recursos desarrollado por Kairosoft y publicado por Bandai Namco en el que los Piratas del Sombrero de Paja abren un restaurante y compiten contra los falsos Sombrero de Paja por ver quién genera más dinero. El título propone duelos de comida, exploración por los mares y la construcción de un local temático con más de 400 personajes de la serie.

La propuesta se apoya en el carisma de Sanji Piernas Negras como chef y en la lógica de los juegos de administración: preparar platos, atender mesas, conseguir clientes y ampliar el negocio a medida que la tripulación se suma al proyecto.

A lo largo de la aventura, el restaurante compite de forma constante con los falsos Sombrero de Paja, que también abrieron su propio local. Los enfrentamientos son duelos de comida en los que hay que elaborar menús con platos de buen sabor y alta calidad, pero también opciones accesibles para los bolsillos más ajustados. Antes de cada encuentro se seleccionan los platillos que se ofrecerán en cada momento de la competencia.

Cada victoria habilita un nuevo destino. El recorrido pasa por locaciones conocidas de la historia, como el Reino de Arabasta, la Isla del Cielo y la Isla Gyojin. En el camino aparecen más de 400 personajes de todos los arcos, algunos con su versión previa y posterior al salto temporal. Los diálogos entre los personajes capturan el humor de la serie.

La gestión del restaurante es sencilla en lo que respecta a crear recetas y obtener recursos. El desafío aparece cuando el local crece y entra en juego la estética: los clientes exigen que la sección donde se los atiende esté tematizada, ya sea con motivos de la Marina, de la isla del cielo o un cementerio que remita al arco de Thriller Bark. Eso obliga a redistribuir mesas y atracciones de forma permanente para retener a la mayor cantidad de comensales.

El juego tiene fallas en ese punto. Mover mesas, atracciones y adornos resulta complicado, y colocar los distintos tipos de suelo en espacios de formas y tamaños variados no cuenta con herramientas adecuadas. Son detalles de ejecución que entorpecen una experiencia por lo demás accesible.

Cada miembro de la tripulación cumple una función específica. Luffy explora los destinos y trae ingredientes, recetas y planos de construcción, además de conseguir clientes nuevos; a veces lo acompaña otro mugiwara para obtener mejores recursos o explorar más rápido. Zoro Roronoa recorre los mares en su bote y captura criaturas marinas que después forman parte de los atractivos del restaurante. Nami vende ítems cuando no se quiere lidiar con la obtención de ingredientes o faltan recursos para explorar.

Usopp fabrica cubiertos, charolas y adornos para el emplatado, mientras que Nico Robin realza el sabor de las preparaciones con sus estudios. Franky construye adornos y lámparas y da estilo a las mesas para volverlas temáticas. Brook se ocupa del entretenimiento con conciertos y minijuegos como "Luz Roja, luz verde", "Dónde quedó la gaseosa", "Disparar a la bandera de la Marina", "Reconocer la silueta" y "Dónde se escondió Bon Clay". Jinbe aprovecha sus habilidades para atraer a los clientes que no se convirtieron en fans y darles otra oportunidad de fidelizarse.

El apartado visual es uno de los puntos más logrados. El pixel art no se limita a los diseños de los más de 400 personajes: también incluye secuencias de movimiento en las que se ven sus habilidades y, al ampliar el restaurante, sus mejores ataques para remover escombros y basura del mar. La música acompaña bien, aunque son pocas pistas y muchos van a extrañar los grandes temas del anime.

Para los fans de la franquicia y para quienes buscan una experiencia liviana de gestión de recursos, el balance es positivo: el juego estimula con pequeños logros y incentiva a completar la enciclopedia de personajes. Los problemas para acomodar el local son el principal lunar de un título que, sin pretensiones, cumple con lo que promete.

Por qué importa

La franquicia de One Piece suma un título de gestión de recursos pensado tanto para fans como para jugadores casuales, con una propuesta liviana que apuesta al coleccionismo de personajes y a la temática del restaurante.

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