Emprendimiento

Susana y Yolanda, las hermanas detrás de una panadería familiar que conquistó las redes

Desde 1999, Delikatessen combina tradición artesanal e innovación en Cataluña y suma casi 300.000 seguidores.

Redacción2 min de lectura
Susana y Yolanda, dueñas de una pastelería familiar en España: “Llegamos al local a las tres de la mañana”

En Santa Perpètua de Mogoda, Cataluña, la panadería Delikatessen se convirtió en un fenómeno: lleva más de 25 años de producción artesanal y hoy cuenta con casi 300.000 seguidores en redes sociales. Detrás del mostrador están las hermanas Susana y Yolanda López, quienes fundaron el negocio en 1999 tras años de experiencia en otras panaderías de la zona.

Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento familiar creció hasta convertirse en un referente local, con una propuesta que mezcla recetas clásicas con creaciones innovadoras. "Nuestro lema es poder aprender para transmitirlo a los demás", aseguró Susana en diálogo con La Vanguardia, y agregó: "Lo más importante para nosotras es que la gente que venga sienta nuestro cariño".

La jornada en Delikatessen arranca de madrugada: entre las dos y las tres de la mañana, el equipo comienza a hornear las masas que fermentaron en frío durante la noche. El objetivo es que, alrededor de las 7.30, el mostrador esté completamente abastecido. "Tiene que ser un espectáculo y tiene que estar a reventar, y cuando una bandeja se acaba, se rellena", explicó Susana.

Con los años, el negocio atravesó cambios. En un momento llegaron a tener tres locales y 18 empleados, pero después de la pandemia decidieron concentrarse en un único establecimiento, donde hoy trabajan seis personas. También redujeron el horario de atención y cierran a las cuatro de la tarde. "Me gusta que seamos pocos porque es la única manera de hacer equipo", sostuvo.

La oferta de productos varía según la temporada y la creatividad del equipo. Entre sus especialidades se destacan tartaletas de limón, donuts, cookies, palmeras, cinnamon rolls y distintas variedades de croissants, incluidos algunos de pistacho, fresa, cheesecake, bacon y queso cheddar. Sin embargo, Susana reivindica las preparaciones clásicas y destaca al cruasán como uno de los grandes desafíos del oficio.

La filosofía del lugar es mantener las recetas artesanales y los sabores tradicionales, pero con un toque actual. "No perdemos nuestro pilar, lo artesano, lo de antes, pero también girando un poco a la juventud de ahora", explicó. Esa combinación atrajo a clientes de toda la región: "Ahora mismo el 70% de la clientela es de fuera del pueblo", reveló.

Además, el éxito en redes sociales les abrió la puerta a nuevos proyectos. Susana y su equipo ofrecen talleres para otros profesionales interesados en aprender el oficio panadero, transmitiendo así su experiencia y su pasión por la elaboración artesanal.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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