Medio Ambiente

Un muflón llevado a Tenerife para cazar se volvió amenaza para el Parque del Teide

Liberaron 11 ejemplares en 1971 con fines cinegéticos y hoy la especie exótica invasora presiona a la flora endémica de las cumbres canarias

Redacción••2 min de lectura
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Llevaron una oveja salvaje a una isla para cazarla y más de cuatro décadas después se volvió una amenaza para el ecosistema

Lo que empezó como una iniciativa para sumar una especie de caza a Tenerife terminó, más de cuatro décadas después, en un problema para uno de los ecosistemas más particulares de Canarias. El protagonista es el muflón, un herbívoro que fue llevado a la isla por decisión humana y que hoy está considerado una especie exótica invasora.

La introducción ocurrió alrededor de 1970 y, según la documentación sobre especies exóticas, en 1971 se liberaron 11 ejemplares en el Parque Nacional del Teide. La intención era usarlos con fines cinegéticos, pero el animal encontró en las cumbres de Tenerife condiciones favorables para quedarse y reproducirse.

Con los años, la población se expandió en un entorno donde no hay depredadores naturales capaces de controlar su presencia. Una especie incorporada con un propósito concreto empezó a generar un impacto distinto al esperado: su alimentación afectó a la vegetación de las cumbres y puso presión sobre plantas propias del ecosistema.

El problema cobró peso por las características del Parque Nacional del Teide. La zona concentra numerosas especies endémicas, algunas exclusivas de Canarias y otras que solo crecen de manera natural en Tenerife. Entre ellas hay plantas amenazadas, como la violeta del Teide.

El muflón se alimenta de distintas especies vegetales y, cuando lo hace de manera constante, puede dificultar su regeneración. El daño no se limita al consumo: el desplazamiento de los ejemplares también genera pisoteo y puede contribuir al deterioro del suelo y a procesos erosivos.

Por esas razones, el animal fue incluido en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Las autoridades comenzaron a implementar medidas para controlar su población y reducir el impacto sobre la flora del parque.

Las características de este animal

El muflón es un mamífero de la familia de los bóvidos. Los machos pueden pesar entre 50 y 55 kilos y se caracterizan por sus grandes cuernos curvados hacia atrás, mientras que las hembras son más pequeñas y por lo general no tienen cuernos.

Su presencia en Tenerife es un ejemplo de cómo una especie trasladada por el ser humano puede adquirir un papel completamente distinto al previsto. Lo que arrancó como una introducción con fines de caza terminó obligando a implementar programas de control para proteger una flora que evolucionó durante miles de años en el aislamiento de la isla.

Por qué importa

Muestra cómo una decisión humana puntual puede alterar durante décadas un ecosistema insular único. La flora endémica del Teide, sin depredadores que frenen al muflón, queda expuesta a un daño difícil de revertir.

Qué sigue

Las autoridades españolas mantienen los programas de control de la población de muflón para reducir su impacto sobre la vegetación del parque. El desafío es sostener esas medidas en el tiempo sin afectar otras especies.

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