Cultura

"Una forma de cerrar los ojos": el policial de Raquel San Martín que revive el pueblo chico

La novela debut de la autora bonaerense combina la desaparición de una mujer en la costa con una crisis existencial y los silencios de una comunidad

Redacción••2 min de lectura
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Reseña. Una forma de cerrar los ojos, de Raquel San Martín

Una mujer desaparece en Arenas del Sur, un pueblo de la costa bonaerense, durante el invierno, cuando no hay turistas. La antropóloga Paula Holtz llega desde Buenos Aires para investigar el caso y, en el camino, intenta resolver también su propia crisis existencial y sentimental. Así arranca Una forma de cerrar los ojos, la novela debut de Raquel San Martín (Buenos Aires, 1974), publicada por La Crujía.

El libro se apoya en una idea que la autora pone en boca de uno de sus personajes: "El crimen perfecto no es el que no se descubre, sino el que todo un pueblo quiere olvidar". Sobre esa premisa, San Martín construye un policial de estructura clásica pero con una voz narrativa que combina pasajes en primera persona con la investigación del caso.

Paula se obsesiona con la desaparición de Daniela Viale porque cree que resolverla será una forma de encontrarse a sí misma. El primer obstáculo es su propia madre, que preside la sociedad de fomento del pueblo y quiere evitar que el caso trascienda a los medios para no arruinar la temporada turística de verano. Sobre ese vínculo, la autora escribe: "No sé si llamaría familia a mi mamá y a mí. Una familia es una figura geométrica, no una línea que une dos puntos".

El segundo escollo es el pasado de la protagonista. En Arenas del Sur, Paula vivió su primer amor con Ariel. El reencuentro, décadas después, despierta el deseo pero también desentierra una historia de secretos y tragedia. A medida que avanza, la antropóloga descubre que diez años antes también desapareció una adolescente en ese "pueblo chico, infierno grande".

Para investigar, Paula no recurre a los representantes ortodoxos de la Justicia —detectives, fiscales y jueces, figuras clave del género— sino a dos periodistas. Ese desplazamiento le permite a San Martín correr el eje del policial tradicional y poner el foco en el silencio de las autoridades y de la comunidad.

La novela se lee con ritmo ágil y un misterio que empuja a pasar página tras página. En ese sentido, Una forma de cerrar los ojos busca revitalizar un género que la autora considera tan noble como menospreciado, y lo hace a partir de una escritura cuidada que se agradece. El libro tiene 280 páginas y se vende a $35.000.

Por qué importa

El policial es uno de los géneros que más crece en Argentina, impulsado por series y plataformas. La irrupción de una autora con formación periodística y una voz narrativa propia renueva la oferta local y abre la pregunta sobre cómo se cuenta el silencio de las comunidades chicas.

Qué sigue

La novela ya está disponible en librerías. Habrá que ver si San Martín confirma una secuela o si la protagonista, Paula Holtz, se convierte en personaje recurrente de una saga policial.

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