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A 40 años de Chernóbil: cómo la radiación transformó a los animales de la zona de exclusión

Científicos estudian ranas decoloradas, arañas con telarañas anormales y aves con albinismo en el área contaminada.

Redacción2 min de lectura
Los animales “mutantes” de Chernobyl: ranas decoloradas, arañas perdidas y albinismo incrementado

El 26 de abril de 1986, la explosión del reactor de la central nuclear Vladímir Ilich Lenin en Chernóbil, Ucrania, desató la peor catástrofe nuclear de la historia. El accidente causó la muerte directa de 31 personas y la evacuación de más de 116.000 habitantes, incluidos los 48.000 residentes de la cercana ciudad de Pripyat.

La radiación liberada fue 400 veces superior a la de la bomba de Hiroshima y 50 veces mayor que la de Fukushima. En la zona de exclusión de 2.590 kilómetros cuadrados, los animales domésticos fueron sacrificados por considerarse vectores de contaminación, pero la fauna silvestre persistió y hoy es objeto de estudio científico.

El doctor en Biología Germán Orizaola, investigador en el área, señaló que se registran osos, bisontes, lobos, linces, caballos de Przewalski y cerca de 200 variedades de aves. Aunque destacó una “ausencia general de efectos negativos” de la radiación, también encontró indicios de adaptaciones, como el oscurecimiento de las ranas: “Las ranas de la zona de exclusión son más oscuras, lo que podría protegerlas de la radiación”, explicó.

En los insectos, se observaron menores expectativas de vida y mayor vulnerabilidad a parásitos en áreas de alta radiactividad. Las aves presentan fallas en el sistema inmune, albinismo incrementado y variaciones genéticas, aunque sin impedir su reproducción.

Una producción de Nat Geo mostró arañas con telarañas irregulares y asimétricas, y el informe sugirió que “las arañas tenían problemas para tejer una telaraña normal”. También se detectaron chinches con anomalías cromáticas y ausencia de estructuras oculares.

Los científicos debaten si el daño por radiación fue sobredimensionado, ya que la actividad humana, como la caza y la contaminación urbana, podría ser más perjudicial para la fauna a largo plazo. Además, en 2021 se informó que las vacas del área formaron manadas con comportamientos distintos a los domésticos.

Mientras tanto, entre 600 y 800 perros y gatos callejeros aún recorren la zona, según organizaciones como Clean Futures Fund y Spca International, que trabajan en su castración y vacunación.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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