Alergias de primavera: la inflamación que altera el ánimo y la concentración
Detrás de los estornudos y los ojos irritados, la histamina y otras moléculas inflamatorias afectan el sueño, el humor y el rendimiento cognitivo, según la evidencia científica.

Los estornudos y los ojos irritados son la cara visible de las alergias estacionales, pero detrás de esos síntomas hay algo menos evidente: la inflamación que desencadena el polen también altera la concentración, el ánimo y el sueño. La histamina, la misma sustancia responsable del picor y los estornudos, funciona además como neurotransmisor en el cerebro y regula el estado de alerta, la memoria y el ciclo de vigilia.
La médica Mercedes Marín lo resume con una imagen: “La inflamación nasal libera mediadores que jamás se quedan en la mucosa, viajan por la sangre y generan un ruido de fondo que recorre el organismo entero”. Ese ruido de fondo tiene un protagonista conocido y explica por qué muchas personas atraviesan la primavera con una irritabilidad que no responde a su temperamento habitual.
El farmacólogo Kazuhiko Yanai, de la Universidad de Tohoku, lleva dos décadas estudiando cómo la histamina ocupa los receptores del cerebro humano. Sus trabajos describen que los receptores H1 regulan de manera simultánea el estado de alerta, la memoria y el ciclo de sueño y vigilia. “La histamina no solo despierta al cuerpo, sino que también lo hace con el cerebro”, sostiene el investigador.
Cuando la histamina se eleva de manera crónica durante la temporada de polen, arrastra consigo citocinas proinflamatorias, entre ellas la interleuquina seis y el factor de necrosis tumoral alfa. Esas moléculas circulan por la sangre e interactúan con el sistema nervioso central. El resultado no es solo nasal: afecta la manera en que una persona piensa, recuerda y regula su humor durante semanas enteras, aunque el malestar reciba casi siempre una etiqueta psicológica.
Los especialistas en psiconeuroinmunología documentan desde hace tres décadas que cifras discretas de citocinas circulantes bastan para modificar el comportamiento, mucho antes de que aparezca cualquier síntoma físico evidente. La temporada alérgica funciona, en ese sentido, como un laboratorio natural: miles de personas atraviesan cada año, sin saberlo, un experimento involuntario sobre los límites entre biología y emoción.
Quien pasa una temporada alérgica intensa suele describir una sensación parecida a pensar entre algodones. Las palabras tardan en aparecer, las tareas simples exigen doble esfuerzo y la paciencia se agota antes de tiempo. La ciencia empezó a medir esa percepción con instrumentos objetivos. Katharina Trikojat, psicóloga de la Technische Universität Dresden, sometió a decenas de pacientes con rinitis alérgica estacional a pruebas de memoria verbal y de multitarea, dentro y fuera de la temporada de polen. Los participantes con síntomas activos mostraron un rendimiento menor frente a los controles sanos, con dificultades particulares para sostener dos tareas cognitivas al mismo tiempo.
“El malestar cognitivo durante la primavera se puede medir objetivamente”, afirma Trikojat. El hallazgo resulta relevante porque buena parte de esos pacientes atribuía su torpeza mental al cansancio o al exceso de trabajo, nunca a la inflamación que atravesaban. Estudios previos del mismo grupo alemán habían detectado que los alumnos con rinitis alérgica rinden peor en exámenes durante la temporada de polen, con caídas de calificación que desaparecen apenas termina la floración.
El componente anímico agrega otra faceta. Un análisis de la Cleveland Clinic encontró que las personas con rinitis presentan probabilidades mayores de reportar síntomas depresivos frente a quienes no tienen la condición, con un incremento cercano al 40% cuando se ajusta por otros factores de salud. “Existe una asociación cada vez más clara entre la rinitis y la depresión”, plantea Raj Sindwani, autor principal de la investigación. La inflamación actúa de manera directa sobre circuitos cerebrales vinculados al ánimo, mientras el desgaste acumulado de vivir meses con síntomas físicos erosiona el bienestar emocional.
“La somnolencia diurna y el mal descanso nocturno conviven en la misma paradoja inflamatoria”, agrega Marín. Esos mismos mensajeros químicos explican una contradicción cotidiana: cuerpos exhaustos durante el día que descansan mal cuando llega la noche. Comprender ese mecanismo cambia la pregunta que suele hacerse frente al mal humor de temporada. Antes de interrogar el ánimo, conviene revisar qué está pasando puertas adentro del sistema inmunológico.
Los tratamientos también merecen una aclaración. Los antihistamínicos de primera generación, los que producen somnolencia marcada, atraviesan con facilidad la barrera hematoencefálica y bloquean receptores cerebrales de histamina, con lo cual agregan torpeza cognitiva propia a la que ya provoca la enfermedad. Las moléculas de segunda generación, en cambio, penetran mucho menos en el sistema nervioso central.
Por qué importa
Millones de personas atribuyen su irritabilidad y falta de concentración primaveral al estrés o al cansancio, cuando la causa puede ser inmunológica. Identificarla cambia el abordaje y evita culpar al ánimo de un proceso inflamatorio.
Qué sigue
Queda por definir cómo se traducirá esta evidencia en recomendaciones clínicas para elegir antihistamínicos según el impacto cognitivo y en estrategias de tratamiento durante la temporada de polen.
¿Te gustó esta nota?
Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.
Relacionadas
Más de #alergias primavera →
Alergias en aumento: ocho millones de argentinos las padecen y uno de cada cinco tiene rinitis

SIBO e IMO: qué son, cómo se detectan y por qué se confunden con el colon irritable

Terapia de fuego: cómo es el método chino que alivia contracturas con calor intenso

Un entrenador asegura que dos o tres sesiones de fuerza por semana evitan problemas de salud después de los 60

Medicare actualiza primas para 2027: la Parte D sube a US$36 y Medicare Advantage baja 16,5%

Menopausia: expertos advierten que la ventana para tratar los síntomas es clave
Más en Salud
Más leídas
7 días- 1
Detuvieron por error a una pareja de la Policía Federal acusada de un robo en Tres de Febrero
Policiales
- 2
Ella Beatty, hija de Warren Beatty y Annette Bening, brilla como asesina en Monster
Espectáculos
- 3
Quién es Emiliano Tarragona, el escort que denunció a Maxi Ghione y habló en LAM
Policiales
- 4
Detrás de las velas para el papa León XIV: una fábrica de Lomas del Mirador que trabaja desde 1960
Religión
- 5
Monster: las diferencias entre la serie de Lizzie Borden y el caso real de 1892
Espectáculos






