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Brasil: tres encuestas muestran a Flavio Bolsonaro arriba de Lula a días del balotaje

Nexus, Datafolha y AtlasIntel ubican al senador del PL por delante del presidente, con el 25 de octubre como fecha límite para revertir la tendencia.

Redacción••5 min de lectura
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Brasil: tres encuestas muestran a Flavio Bolsonaro arriba de Lula a días del balotaje

En Brasil, a menos de dos semanas del balotaje presidencial, Flavio Bolsonaro consolida su ventaja sobre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en las encuestas y alimenta las expectativas de un regreso de la derecha al poder. Tres sondeos publicados en los últimos días ubican al hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro al frente de la carrera, mientras el mandatario busca una remontada que le permita conseguir un cuarto mandato. La segunda vuelta se define el 25 de octubre.

La última señal de alarma para el oficialismo llegó este martes, con una encuesta de BTG Pactual/Nexus que otorga a Bolsonaro el 48% de las intenciones de voto frente al 45% de Lula en un escenario simulado de segunda vuelta. La diferencia de tres puntos se mantiene dentro del margen de error de dos puntos, por lo que ambos candidatos quedan en una situación de empate técnico.

El relevamiento confirma una tendencia que también registraron otros dos institutos brasileños desde la primera vuelta del 4 de octubre: el candidato del Partido Liberal (PL) llega al tramo decisivo de la campaña con una ventaja que el presidente todavía no consigue revertir. El sondeo de Nexus, realizado entre el 10 y el 12 de octubre sobre una muestra de 2002 personas, muestra además un crecimiento de cuatro puntos de Bolsonaro respecto de la medición anterior, mientras Lula retrocedió un punto: el senador pasó del 44% al 48% y el líder del Partido de los Trabajadores (PT) cayó del 46% al 45%.

Si se consideran únicamente los votos válidos, que excluyen a los indecisos y a quienes piensan votar en blanco o anular, Bolsonaro alcanza el 52% y Lula queda con el 48%. El estudio también exhibe otro factor inquietante para el oficialismo: la resistencia que genera la figura del presidente. El 51% de los entrevistados aseguró que no votaría por Lula bajo ninguna circunstancia, frente al 47% que manifestó el mismo rechazo hacia su adversario. En comparación con la medición anterior, el rechazo al mandatario subió tres puntos y el de Bolsonaro cayó cuatro.

La polarización también se refleja en la firmeza del electorado. Según Nexus, el 92% de los consultados asegura que ya definió su voto y no tiene intención de cambiarlo antes del 25 de octubre. Apenas el 7% admite que todavía podría modificar su decisión.

Otras dos encuestas nacionales realizadas después de la primera vuelta colocan al heredero político del bolsonarismo por encima del mandatario. El jueves pasado, Datafolha otorgó a Bolsonaro el 49% de las intenciones de voto y a Lula el 45%, con un margen de error de dos puntos. Entre los votos válidos, la relación era de 52% a 48%, idéntica a la que registra ahora Nexus. El sondeo, realizado entre el 6 y el 7 de octubre sobre 2520 electores de 153 municipios, mostró que el candidato derechista conserva una posición sólida en el sur y el sudeste del país, entre los evangélicos y en sectores de clase media, mientras que Lula mantiene su principal bastión en el nordeste y entre los votantes de menores ingresos.

Un día después, el viernes 9, un sondeo presentó un escenario todavía más favorable a Bolsonaro, con el 51,1% de las preferencias frente al 45,7% del presidente. La distancia de 5,4 puntos se amplía respecto de los otros dos relevamientos y, en este caso, supera el margen de error de un punto. La encuesta, realizada sobre 5026 personas entre el 3 y el 8 de octubre, confirma además la importancia de las divisiones sociales y regionales: Bolsonaro alcanza el 72,7% entre los evangélicos, frente al 23,5% de Lula, mientras que entre los católicos la disputa aparece prácticamente empatada. El senador también aventaja al presidente entre los hombres, mientras que Lula conserva una ventaja entre las mujeres.

La tendencia favorable a Bolsonaro obliga al presidente a modificar su estrategia. Después de haber llegado a la primera vuelta como favorito en buena parte de las encuestas, Lula terminó segundo el 4 de octubre, con el 45,16% de los votos válidos frente al 47,03% del senador derechista. Fue una diferencia de alrededor de 2,2 millones de votos que trastocó los cálculos del oficialismo y dejó al mandatario frente a una carrera contrarreloj para conservar el Palacio del Planalto.

La principal apuesta de Lula es ahora movilizar a los más de 33 millones de electores que no participaron en la primera vuelta, cuando la abstención superó el 21%, el nivel más alto desde 1998. El domingo, durante un acto en San Pablo, el presidente llamó a sus seguidores a salir a buscar personalmente a quienes no fueron a las urnas y convencerlos de que participen el 25 de octubre. “Tenemos la obligación de conversar con las personas que creen que ya no tienen derecho a votar”, afirmó ante cientos de simpatizantes, en una convocatoria que reunió a dirigentes políticos y representantes de organizaciones vinculadas con la educación, la ciencia y la tecnología.

Lula también buscó proyectar una agenda de futuro para un eventual nuevo mandato, con promesas de impulsar la formación profesional en inteligencia artificial, desarrollar la industria digital, acelerar la transición energética y avanzar en una reforma de la seguridad pública para combatir el crimen organizado.

Mientras Lula intenta ampliar su base, Bolsonaro busca capitalizar los apoyos de dirigentes de centroderecha y de los candidatos eliminados en la primera vuelta. El senador recibió respaldos de figuras como Ronaldo Caiado y Romeu Zema, además del gobernador reelecto de San Pablo, Tarcísio de Freitas. El escenario se refleja en las encuestas que subestimaron a Flavio Bolsonaro en la primera vuelta y que ahora anticipan un balotaje ajustado, con la fecha del balotaje en Brasil ya confirmada para el 25 de octubre.

Por qué importa

Brasil es el principal socio comercial de Argentina y un giro hacia la derecha bolsonarista puede reconfigurar el Mercosur y la relación bilateral. Además, la abstención récord de la primera vuelta deja un electorado de 33 millones de personas como foco de disputa.

Qué sigue

El balotaje será el 25 de octubre. La clave estará en si Lula logra movilizar a los 33 millones de electores que se abstuvieron en la primera vuelta y si Bolsonaro retiene la ventaja que muestran los sondeos.

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