Sociedad

Día de las Personas Mayores: la longevidad como proyecto de vida

En el Rosedal se realizará una correcaminata para celebrar el envejecimiento activo, con autonomía, vínculos y nuevos aprendizajes.

Redacción••2 min de lectura
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Envejecer siendo parte

Cada 1° de octubre se conmemora el Día Internacional de las Personas Mayores, una fecha que invita a poner en agenda el envejecimiento y la longevidad. El avance de la salud, la tecnología y las condiciones de vida hizo que las sociedades vivan más años, y esa buena noticia abre una pregunta central: cómo se quieren transitar esas décadas ganadas.

La jornada se celebrará con una correcaminata en el Rosedal, donde cientos de personas mayores se encontrarán en los próximos días. Cada participante lo hará a su manera y a su ritmo: algunas correrán, otras caminarán y otras disfrutarán del encuentro con amigos y familia al aire libre.

La propuesta busca mostrar que estar activos es mucho más que poner el cuerpo en movimiento. Una vida activa incluye cuidar la salud, pero también encontrarse con otros, seguir aprendiendo, descubrir intereses y dedicar tiempo a lo que hace bien. No hay una sola forma de mantenerse activo ni un ritmo único para hacerlo.

La salud física es una dimensión fundamental, aunque no puede pensarse separada del bienestar emocional y social. Mantener los vínculos, construir nuevos y sentirse parte de una comunidad tiene un impacto directo en la calidad de vida. Por eso resulta clave generar espacios de encuentro y participación, y estar cerca de quienes atraviesan situaciones de aislamiento o soledad no deseada.

La curiosidad tampoco tiene edad. Hacer un curso, aprender a usar una herramienta digital, descubrir una nueva actividad o animarse a algo pendiente son formas de seguir creciendo. Esos aprendizajes fortalecen la autonomía y permiten participar de una sociedad que cambia de manera permanente.

Los proyectos personales también se renuevan con los años. Trabajar, estudiar, emprender, hacer voluntariado, compartir lo que se sabe o empezar algo completamente nuevo son maneras de seguir desarrollándose. La experiencia, los conocimientos y el talento acumulados a lo largo de la vida tienen mucho para aportar.

De eso se habla cuando se habla de envejecimiento activo: de ampliar las posibilidades para que cada persona pueda seguir teniendo un propósito, desarrollándose, participando y tomando decisiones sobre su propia vida a medida que pasan los años.

La fecha es una oportunidad para repensar qué significa vivir más. No alcanza con sumar años: el desafío es crear las condiciones para vivirlos con autonomía, vínculos, participación y proyectos. En el Rosedal habrá quienes corran, quienes prefieran caminar y quienes disfruten de compartir el recorrido. Quizás esa sea una buena imagen de la longevidad: cada uno a su manera y a su ritmo, pero con la posibilidad de seguir encontrándose, aprendiendo y construyendo proyectos en todas las etapas de la vida.

Por qué importa

El envejecimiento activo interpela a una población que vive más años y exige políticas de cuidado, participación y contención. La soledad no deseada y la autonomía son los ejes que definen la calidad de vida en esa etapa.

Qué sigue

La correcaminata en el Rosedal será el próximo punto de encuentro. La agenda pendiente es ampliar los espacios de participación para personas mayores y atender los casos de aislamiento.

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