Salud

Dormir con luz podría dañar el corazón, según un estudio con 11.071 participantes

Investigadores del UK Biobank hallaron cambios en la estructura cardíaca en personas expuestas a más de 3 lux durante la noche y piden reconocer la oscuridad como signo vital.

Redacción2 min de lectura
Especialistas en sueño coinciden: Dormir con demasiada luz podría provocar cambios dañinos en el corazón

Dormir con demasiada luz podría provocar cambios dañinos en la estructura y la función del corazón, además de elevar el riesgo de enfermedades cardíacas a largo plazo. Así lo concluyó un nuevo estudio realizado por investigadores médicos que hizo seguimiento a 11.071 participantes del UK Biobank y que comparó a quienes estuvieron expuestos a más de 3 lux de luz nocturna con quienes durmieron en oscuridad casi total.

Los autores del trabajo sostuvieron que la oscuridad debería reconocerse como un “signo vital” tan fundamental para la salud cardiovascular como el control de la presión arterial, y instaron a las autoridades a tomar medidas efectivas para reducir la contaminación lumínica en las ciudades.

La Dra. Kristen Knutson, profesora asociada de medicina del sueño en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, explicó que 3 lux corresponden a una habitación muy tenue. Es decir, incluso niveles bajos de iluminación durante el descanso ya aparecen asociados a consecuencias medibles en el organismo.

Las personas que estuvieron expuestas a mayor luz durante las horas de sueño presentaron un ventrículo izquierdo 2,4% más grande en promedio. Los investigadores concluyeron que cualquier aumento en la exposición a la luz por encima de 3 lux durante el sueño nocturno se asocia con un daño cardíaco sutil y medible.

Investigaciones previas ya habían vinculado la luz nocturna a un mayor riesgo de enfermedad coronaria, infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca y accidente cerebrovascular. Sin embargo, este nuevo estudio es el primero en analizar cómo la iluminación altera de forma directa la estructura y la función contráctil del corazón.

El Dr. Thomas Münzel, cardiólogo ambiental del Centro Médico Universitario de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, Alemania, escribió en un editorial que acompañó al estudio: “La conclusión es clara: la oscuridad merece ser reconocida como una señal vital, tan esencial para la salud cardiovascular como el control de la presión arterial y el aire limpio”.

Tras un seguimiento de entre ocho y diez años, el grupo expuesto a una mayor iluminación nocturna mostró un incremento notable en eventos cardiovasculares graves en comparación con quienes durmieron en mayor oscuridad.

Los investigadores identificaron dos vías biológicas principales para explicar el daño. En primer lugar, la menor duración del sueño explicó estadísticamente entre el 24% y el 49% de varias de las asociaciones observadas. En segundo lugar, la luz nocturna desorienta el sistema circadiano, el reloj interno que regula los ciclos de 24 horas de la presión arterial, la liberación hormonal y los niveles de inflamación.

Para reducir el impacto de la luz nocturna sobre el corazón, los especialistas recomendaron instalar cortinas opacas en las habitaciones y evitar que la iluminación penetre en el hogar durante las horas de descanso. A nivel urbano y comunitario, urgieron a las ciudades a implementar alumbrado público apantallado o dirigido, atenuadores automáticos y luminarias activadas por movimiento.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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