Salud

Durazno: beneficios para la salud y quiénes deberían evitarlo

Bajo en calorías, fortalece el sistema inmune, mejora la digestión y cuida la piel, pero no todos pueden consumirlo sin riesgos.

Redacción2 min de lectura
Qué efectos tiene el durazno en el cuerpo y quiénes no deberían consumirlo

El durazno, fruta de temporada que florece en primavera y se cosecha en verano, se destaca por su bajo aporte calórico y su riqueza en vitaminas, minerales y antioxidantes. Su consumo habitual fortalece el sistema inmunológico, favorece la digestión y contribuye a la salud de la piel.

Un durazno mediano aporta entre 55 y 60 calorías, lo que lo convierte en una opción adecuada para dietas de control de peso. Además, su contenido de potasio ayuda a regular la presión arterial y la frecuencia cardíaca.

La licenciada en nutrición Andrea Martínez explica que, siempre que esté bien lavado, es preferible consumirlo con cáscara: “En su piel se concentran gran parte de los antioxidantes y la fibra, que favorecen la digestión y ayudan a regular la absorción de azúcares”.

En cuanto a la versión enlatada, Martínez advierte que “el durazno fresco preserva mejor su contenido de vitaminas, antioxidantes y fibra; la versión enlatada suele perder parte de la vitamina C durante el proceso y, si viene en almíbar, tiene más azúcares y calorías”.

La médica especialista en nutrición Ana Cascú destaca que el durazno contiene fibra, pero menor cantidad de sorbitol que otras frutas como la ciruela o la pera, por lo que “es especialmente útil en personas con tendencia a la constipación o inflamación, ya que estimula el tránsito intestinal sin generar distensión”.

Entre los principales beneficios, los expertos enumeran el fortalecimiento del sistema inmune gracias a su aporte de vitamina C y antioxidantes, la mejora de la digestión por su fibra, y el cuidado de la piel, ya que la vitamina C participa en la síntesis de colágeno.

Sin embargo, hay que tener precaución: las personas alérgicas al polen de abedul pueden presentar reacciones cruzadas con el durazno, y quienes padecen enfermedad renal crónica deben moderar su consumo por el contenido de potasio. Además, los duraznos en almíbar no son recomendables para diabéticos o quienes buscan reducir azúcares.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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