Salud

Tres minutos de sprints superan a 90 de cardio moderado, según un estudio

Una investigación publicada en Cell Reports Medicine detectó cambios inmediatos en proteínas de la sangre tras seis sprints de 30 segundos al máximo esfuerzo.

Redacción3 min de lectura
Los científicos coinciden: el ejercicio clave de 3 minutos que equivale a una hora y media de cardio

Tres minutos de esfuerzo intenso pueden generar una respuesta molecular mayor que 90 minutos de actividad moderada. Una investigación publicada en Cell Reports Medicine detectó cambios inmediatos en numerosas proteínas de la sangre vinculadas con la salud metabólica y cardiovascular tras una rutina breve de sprints.

El estudio analizó una modalidad conocida como ejercicio por intervalos de sprint. Los participantes pedalearon durante 30 segundos al máximo esfuerzo y tuvieron cuatro minutos de recuperación, un procedimiento que se repitió en seis rondas.

La suma de los períodos de esfuerzo fue de tres minutos. Los especialistas señalaron que los sprints no se limitan al ciclismo: el mismo tipo de trabajo puede aplicarse al running, el remo, la subida de escaleras o ejercicios con el peso corporal, como los saltos desde una sentadilla.

La comparación con los 90 minutos de cardio moderado surgió de los cambios detectados en la sangre inmediatamente después de cada modalidad. En el caso de los sprints, cerca del 25% de las proteínas medidas presentó modificaciones tras la actividad. Después del ejercicio moderado, la proporción inmediata fue inferior al 1%.

Los investigadores observaron un aumento de proteínas relacionadas con el crecimiento de los vasos sanguíneos, la remodelación de tejidos y las señales hormonales. Muchas también estaban asociadas con un menor riesgo de trastornos metabólicos, entre ellos la obesidad y la diabetes tipo 2.

De las 33 proteínas asociadas con un menor riesgo de enfermedades metabólicas, 32 cambiaron después de los sprints. En la actividad moderada, solo tres mostraron modificaciones en la medición inmediata. Así, el ejercicio de alta intensidad produjo una respuesta molecular mucho más amplia en un período de trabajo considerablemente menor.

Los científicos atribuyeron parte de la diferencia a un proceso de señalización celular denominado ectodomain shedding. Este mecanismo libera al torrente sanguíneo proteínas que ya se encuentran en la superficie exterior de las células, lo que evita que el organismo deba producirlas desde cero antes de liberarlas.

Según los investigadores, los sprints favorecen esa liberación rápida y permiten que las proteínas transmitan señales a otras células sobre el uso de energía, las respuestas hormonales y otros procesos del organismo.

El cardio moderado también produjo cambios beneficiosos, aunque aparecieron más tarde: la investigación detectó esas modificaciones unas tres horas después de la sesión. Para comprobar que la diferencia no se debía solo a la falta de adaptación al esfuerzo, los investigadores repitieron la prueba después de ocho semanas de entrenamiento y observaron el mismo patrón.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) informaron que el 47,2% de los mayores de 18 años cumplió las pautas federales de actividad aeróbica durante 2024. Las recomendaciones contemplan entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa, o una combinación equivalente de ambas intensidades.

Los datos mostraron diferencias por edad. El 54% de los adultos de 18 a 34 años alcanzó las pautas, frente al 49,8% entre los de 35 a 49 años, el 44,6% entre quienes tenían de 50 a 64 años y el 38,4% entre los mayores de 65 años.

Por qué importa

El hallazgo sugiere que sesiones muy breves de alta intensidad podrían ofrecer beneficios metabólicos comparables a rutinas prolongadas, una alternativa relevante para quienes tienen poco tiempo o dificultades para sostener entrenamientos extensos.

Qué sigue

Los investigadores deberán confirmar si estos cambios moleculares se traducen en mejoras clínicas sostenidas en el tiempo y si el efecto se replica en otras poblaciones y modalidades de ejercicio.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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