Economía Agrícola

El agro no es el sector estrella del modelo Milei, según los propios números

La soja se estanca y solo cuatro de 19 actividades agropecuarias muestran números positivos, según el último informe de Coninagro

Redacción3 min de lectura
Cuando conviene distinguir entre el  trazo grueso y los matices

El campo no termina de consolidarse como el sector estrella del modelo económico que impulsa Javier Milei. Los propios indicadores del agro muestran un panorama más moderado del que sugieren algunos análisis oficiales, con la soja —el cultivo que más divisas genera para el país— en una situación de estancamiento.

Esta semana, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires presentó su informe de precampaña de soja para el ciclo 2026/27. El documento proyecta un incremento del área sembrada de apenas 1,2% respecto de la campaña anterior, hasta alcanzar 17 millones de hectáreas. Se trata de un aumento de 200.000 hectáreas impulsado por factores de precio, climáticos y de política económica, según la entidad.

Esa superficie se ubica en la línea del promedio de las últimas cinco campañas. En términos concretos, la soja no habrá de crecer durante el primer mandato de Milei. Es el cultivo que genera la mayor cantidad de divisas por exportaciones, no solo del agro sino de toda la economía argentina. Hay récord de cosecha de trigo, girasol y maíz, pero en la oleaginosa las cifras confirman un freno.

El Gobierno sostiene, con argumentos válidos, que terminó con la brecha cambiaria que rigió hasta diciembre de 2023, que no interviene en el comercio y que el mandato de Milei finalizará con retenciones más bajas que las que heredó, con un sendero de reducción ya anunciado. También afirma que prefiere ser prudente con la baja de los Derechos de Exportación (DEX) antes que aplicar una reducción agresiva y verse obligado a revertirla, como ocurrió durante el gobierno de Mauricio Macri.

Más allá de esos argumentos, resulta difícil concluir que el campo es el sector ganador del modelo si su principal producto no exhibe un crecimiento sólido. Otro ejemplo reciente es el último trabajo de Coninagro sobre economías regionales, que analiza 19 sectores del agro según parámetros como producción, mercado y evolución del negocio, representados en un semáforo.

De esas 19 actividades, solo cuatro están en verde: bovinos, ovinos, granos y miel. Otras seis están en amarillo: tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní. Y nueve están directamente en rojo: yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche, mandioca, forestales y cítricos dulces. Estas dos últimas se incorporaron al informe de agosto, que toma datos de julio.

Entre lo amarillo y lo rojo se ubican actividades de notable expansión territorial, ocupación de mano de obra y elaboración final. La pregunta que surge es si puede considerarse al agro como ganador cuando tantas actividades atraviesan dificultades concretas.

"En la mayoría de estos sectores, el principal factor de deterioro se encuentra en el componente de negocio; los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y, combinado con el aumento de los costos operativos, generando un deterioro de los márgenes en términos reales", explica el trabajo de Coninagro.

Varios de los problemas que enfrentan estas actividades son los mismos que el Gobierno reconoce que debe resolver, como la elevada presión impositiva, que no solo alcanza al ámbito nacional sino también a provincias y municipios. En otros puntos, el oficialismo es menos enfático o directamente los omite, como las deficiencias de infraestructura en rutas y transporte, que representan un costo extra para la producción.

El contexto global parece favorable por el crecimiento de la demanda de alimentos, pero al mismo tiempo resulta adverso para la apertura de mercados debido a las tensiones geopolíticas. Cada centímetro que se gane en competitividad debería aprovecharse. Es mejor eso que apresurarse con los "boom" o los "sectores estrella".

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

Más en Economía Agrícola