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Fani García, bioquímica: “Es más importante el cómo comemos que el qué comemos”

La especialista en digestión explicó cómo los hábitos alimentarios y el equilibrio de la microbiota intestinal influyen en el bienestar digestivo.

Redacción••2 min de lectura
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Fani García, bioquímica: “Es más importante el cómo comemos que el qué comemos”

La hinchazón abdominal, los gases y las molestias después de comer son problemas frecuentes que afectan la calidad de vida de muchas personas. Aunque suelen asociarse solo con los alimentos ingeridos, la forma en que se desarrolla cada comida también influye en el bienestar digestivo. Así lo planteó Fani García, bioquímica y especialista en digestión, durante su paso por el podcast Focus On.

García, que también se formó en psiconeuroinmunología e hipnoterapia, sostuvo que revisar los hábitos cotidianos puede ser tan relevante como controlar los ingredientes de la dieta. Para la especialista, la relación con la comida merece tanta atención como el menú en sí.

“A veces es más importante el cómo comemos que el qué comemos para sentirnos bien”, afirmó. En esa línea, invitó a observar conductas habituales: comer rápido por el estrés, servirse porciones muy abundantes o picotear a lo largo del día para calmar episodios pasajeros de hambre. Detectar esos patrones permite corregirlos y avanzar hacia una alimentación más saludable para todo el organismo.

Durante la entrevista, la bioquímica se refirió al síndrome del intestino irritable, una de las consultas más frecuentes en el consultorio. También conocido como colon irritable, el trastorno provoca dolor abdominal recurrente, distensión y cambios en el ritmo de las deposiciones, como diarrea, estreñimiento o una combinación de ambos. Para entender mejor estas afecciones, conviene repasar qué son el SIBO y el IMO y por qué se confunden con el colon irritable.

La especialista vinculó esas molestias con posibles alteraciones en la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan principalmente en el intestino y participan en distintas funciones del organismo. “Cuando hay un colon irritable, normalmente hay un desajuste en la microbiota. Puede ser sobrecrecimiento de microbios o cándida”, explicó.

Para tratarlo de forma correcta, García indicó que es importante mantener horarios regulares de alimentación, identificar los alimentos que provocan molestias y realizar actividad física con frecuencia. También señaló que puede ser útil prestar atención al descanso y al manejo del estrés, por la relación entre el sistema nervioso y el funcionamiento intestinal. En esa dirección apuntan las recomendaciones de comer 30 plantas por semana para cuidar el intestino.

La especialista cuestionó además el enfoque de la medicina tradicional. “La medicina convencional está enfocada en tratar la enfermedad y no en prevenirla. El cuerpo no funciona como sistemas aislados. Funciona como una red. Si tu sistema digestivo no funciona bien, vas a tener un impacto en tu sistema inmune, en tu sistema hormonal, en tu sistema nervioso”, remarcó.

La conexión entre el intestino y el cerebro explica por qué los dolores intestinales suelen acompañarse de problemas de estrés, concentración y estados emocionales. Según la mirada de García, abordar la digestión desde los hábitos cotidianos y no solo desde el alimento puntual permite prevenir complicaciones que exceden al sistema digestivo.

Por qué importa

Millones de personas conviven con hinchazón, gases y colon irritable y suelen buscar la solución solo en el menú. El enfoque de García desplaza la mirada hacia los hábitos y el estrés, dos factores que impactan en la microbiota y en el sistema inmune.

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