Inteligencia Artificial

Figure fundió su flota de robots humanoides en un horno de 1.500 grados en Finlandia

La empresa entrenó a los F.02 para saltar solos dentro de un balde de acero fundido y deshacerse de su hardware propietario sin exponer su tecnología.

Redacción••2 min de lectura
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El método extremo que usó una empresa para deshacerse de su flota de robots humanoides

Una empresa de robótica decidió que la mejor forma de dar de baja su flota de robots humanoides era fundirlos en un horno de arco eléctrico en Finlandia. El retiro del F.02, el modelo de segunda generación de Figure, no respondió a una campaña de marketing improvisada: buscó resolver un problema técnico y de propiedad intelectual sin salida sencilla.

La compañía necesitaba liberar recursos para el crecimiento de la flota F.03 y el desarrollo del F.04. Discontinuar el modelo fue lo fácil. Deshacerse de él, no.

Los robots F.02 están cargados de actuadores de fabricación propia y otro hardware propietario. Desensamblar cada unidad habría demandado tanto tiempo del equipo técnico que, según la empresa, hubiera retrasado el lanzamiento del F.04. Figure necesitaba un método que protegiera esa propiedad intelectual sin consumir recursos críticos. La solución que encontraron fue radical: la fusión total del hardware en acero fundido.

Arnold Schwarzenegger y un horno en Finlandia

La compañía abrió la pregunta a internet. La respuesta más resonante llegó de una fuente inesperada: Arnold Schwarzenegger les dijo que los fundieran. Figure lo contactó, él quiso participar y el plan tomó forma.

El siguiente obstáculo fue logístico. Ninguna fundición en Estados Unidos ni México aceptó el proyecto: el riesgo de introducir baterías de litio en equipos de alto valor era demasiado alto. La empresa llegó a consultar a ex integrantes de MythBusters para ampliar la búsqueda. La única fundición dispuesta a tomar el trabajo estaba en Imatra, Finlandia.

El equipo de Figure montó grandes bolsas de aire en su campus de San José y entrenó a los robots para saltar desde el segundo piso de uno de sus edificios. Los movimientos de artistas de escenas de riesgo sirvieron como referencia para construir un nuevo modelo de IA en simulación. El objetivo: que los robots saltaran con precisión dentro de un balde de acero fundido, en una instalación que nunca habían visitado.

En la fundición, tres electrodos de grafita alimentan un horno de arco eléctrico de 75 toneladas. El equipo tuvo 24 horas y seis coladas para completar el proceso. Cada colada ofrecía apenas una ventana de 20 minutos antes de que el acero se enfriara y formara una costra sólida.

A pesar del calor extremo y los campos electromagnéticos que inutilizaron cámaras y otros equipos electrónicos, los robots ejecutaron sus políticas de IA sin interrupciones.

La mayor parte de la flota ya no existe. Solo algunos ejemplares permanecen almacenados en la sede de la empresa. Las barras de metal resultantes de la fusión en Finlandia fueron enviadas de vuelta a Estados Unidos. Con ese material, Figure produce una serie limitada de objetos conmemorativos mecanizados a partir del acero del F.02, disponibles para el público.

Por qué importa

El caso expone un dilema creciente para la industria robótica: cómo desactivar hardware con componentes propietarios y baterías de litio sin exponer tecnología ni frenar el desarrollo de nuevos modelos. Marca un precedente sobre el destino final de los robots comerciales.

Qué sigue

Figure ya trabaja en el F.04 y en la producción de objetos conmemorativos con el acero reciclado del F.02. Resta ver si otras empresas de robótica adoptan métodos similares para dar de baja sus flotas.

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